Los pescadores reclaman que se modifique el método de venta
El sector defiende que se acabe con la obligación de vender en subasta para lograr un aumento de ingresos
Oviedo, Ángel FIDALGO
El sector pesquero asturiano, desde la Administración hasta los armadores pasando por las cofradías, aplaudieron ayer la propuesta de la eurodiputada del PSOE Rosa Miguélez, que es la vicepresidenta primera de la Comisión de Pesca del Parlamento europeo, de cambiar la forma tradicional de la venta del pescado.
Rosa Miguélez, en declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA, explicó que «la pesca no puede seguir moviéndose con parámetros cuasi medievales, como, por ejemplo, la obligación de vender en pública subasta y a la baja las capturas». La eurodiputada está dispuesta a defender fórmulas alternativas que permitan a los pescadores conseguir en el futuro más ingresos en las ventas de sus capturas.
El director general de Pesca del Principado, Alberto Vizcaíno, para quien Miguélez tuvo palabras de elogio, no sólo por su reciente intervención en el Parlamento europeo sino por su «acertada actuación» en el sector pesquero asturiano, se mostró partidario de seguir las líneas marcadas por la eurodiputada.
«Creemos firmemente en la postura que defiende Rosa Miguélez sobre la orientación que que pretende dar a la comercialización de la pesca; de hecho, nosotros ya nos pronunciamos sobre la necesidad de modernizarla», puntualizó Vizcaíno. «Es más, estamos comprometidos con su iniciativa», añadió.
La propuesta que llegó desde Bruselas también fue bien recibida por la Federación de Cofradías de Pescadores. Su presidente, Dimas García, aplaudió esta iniciativa «porque pretende mejorar el nivel de renta de los pescadores, y esto es siempre muy loable».
El representante de las cofradías ahondó en esta propuesta y comentó que si finalmente se hace realidad, los pescadores podrían vender directamente sus capturas a los mayoristas y también a las grandes superficies comerciales, «obteniendo de esta manera un mayor rendimiento económico».
No obstante, Dimas García se mostró también cauto porque paralelamente quiere salvaguardar los interés de las cofradías. Por eso se mostró partidario de que hay que buscar la fórmula «adecuada», para que las cofradías no salgan perjudicadas.
El giro a la comercialización también satisfizo al vicepresidente de la Asociación de Armadores de Artes Fijas, José Manuel Costales. «Sería bueno que pudiéramos tener cierta libertad para comercializar nuestra pesca y llegar a tener nuestros propios clientes». Costales recordó que ahora no pueden poner precio a sus capturas, «como hace todo el mundo con sus productos, pero aunque parezca increíble nosotros, no».
La propuesta de Rosa Miguélez lejos de caer en saco roto desató un debate en el sector, en el que todas las partes coinciden que saldrán beneficiados.
Link: La Nueva España


