Franceses, libios y griegos saturan de bonito el mercado a precios irrisorios

Arrastreros galos lo vendieron a 0,51 euros y el del Mediterráneo llega a España a dos euros
Barcos mariñanos han de competir con flotas industriales que pescan más con menos costes
(Lugar: s.s. | viveiro)
?as leyes del mercado juegan en contra de la flota bonitera mariñana y del resto del Cantábrico, y no sólo porque la oferta actual supere a la demanda. Mientras los pescadores españoles apuestan por métodos artesanales, sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, franceses, griegos, libios o italianos emplean sistemas industriales que les permiten multiplicar las capturas con menos costes. En consecuencia, saturan los mercados de túnidos a precios irrisorios, influyendo directamente en la crisis de cotizaciones cuyo fin exigen los armadores españoles.
En ese escenario, la única arma que permitiría equilibrar fuerzas es la diferenciación, con información clara y fiable que permita al consumidor saber exactamente qué compra, de dónde procede y cómo ha sido pescado. Según denuncian armadores españoles y sus representantes, así como políticos de diferentes signos, las normas sobre identificación se incumplen en algunos mercados centrales, donde se vendería bonito del Mediterráneo ( sarda sarda ) como si fuese del Cantábrico ( thunnus alalunga ), pero a precios más bajos. También aseguran que algunas conserveras comercializan túnidos como bonito del norte sin acreditar procedencia ni método de captura.
A esa competencia desleal, que la mayoría no duda el tildar de fraude, se le suma la de flotas industriales como los arrastreros pelágicos franceses. Con la mitad de tripulación y en mucho menos tiempo, multiplican las capturas de la flota artesanal española. No han pasado demasiado días desde que tres parejas galas descargaron en una jornada 140.000 kilos de túnidos, llegando a comercializar el kilo de bonito a 0,51 euros y retirando de la venta parte de la producción a 1,98 euros. Aunque ese sí es bonito del norte, el sistema de pesca empleado por los franceses rebaja su calidad porque, al contrario que el de los españoles, no se captura pieza a pieza y permanece horas muerto en el agua.
Con métodos industriales y, por tanto, con idéntica merma de calidad, también pescan libios, griegos o italianos, que, según denuncian diferentes organizaciones, siguen empleando volantas de superficie en el Mediterráneo a pesar de que llevan años prohibidas. Con la mitad de tripulantes y costes inferiores, sus capturas duplican las de los españoles. Pescan túnidos del tipo sarda sarda , conocido como bonito, que se vende en España a poco más de dos euros el kilo.
Para garantizar su rentabilidad, la flota mariñana reclama un precio mínimo medio en lonja de tres euros el kilo.
Link:www.lavozdegalicia.es


