Bloquean los desagües que vierten en los bancos afectados
La carga policial en Narón abre una nueva etapa en el conflicto desde que empezaron las movilizaciones del pósito de Ferrol el pasado jueves. Ese día, un grupo de 50 mariscadores entraron en las oficinas de la Xunta en la ciudad. Estuvieron encerrados en el inmueble durante 14 horas y sólo lo abandonaron al llegar efectivos antidisturbios.
No hubo incidentes por muy poco. La policía estuvo a punto de cargar cuando los manifestantes se negaron a salir del recibidor del inmueble. Pero la «respuesta policial de Pesca», en palabras del patrón mayor de Ferrol, se tradujo en cortes de tráfico y quemas de neumáticos durante el día siguiente. La policía evitó intervenir de forma violenta.
Sin embargo, el golpe más duro de los mariscadores se dio el domingo de madrugada. Un equipo de catorce hombres con tres planeadoras bloquearon con tablas los desagües que vierten a la ría de Ferrol. El sabotaje se descubrió y solucionó el domingo, tras muchas quejas por malos olores.
Link:www.lavozdegalicia.es


