Cuatro marineros de Cedeira salen ilesos de un naufragio
GOLPE DE MAR

El «San Xoán» se hundió tras un golpe de mar a una milla de la costa
Los tripulantes saltaron al bote salvavidas y fueron rescatados por otro pesquero.
Crónica: «Eu xa estou afeito a naufragar»
(Firma: F. Fernández | Lugar: ferrol)
LOS SUPERVIVIENTES.
Era noche cerrada aún y soplaba viento del nordeste de fuerza siete. Bajo estas condiciones tan desapacibles salieron a faenar ayer de madrugada los cuatro tripulantes del barco San Xoán, con base en Cedeira, a la búsqueda de rape. Cuando se encontraban a la altura de Punta Candieira, a una milla de la costa, un golpe de mar brusco rompió el casco y provocó una entrada de agua masiva por la zona de estribor. El pesquero se hundió en cuestión de cinco minutos. Ése fue el tiempo que tuvieron sus tripulantes para reaccionar y ponerse a salvo: primero usaron la radio para pedir auxilio; luego lanzaron al mar el bote salvavidas y abandonaron el San Xoán.
El golpe traidor del océano sorprendió a tres de los cuatro tripulantes echando una cabezada en los camarotes, mientras el patrón, José Andrés Docanto Loureiro, se encontraba en el puente. «Exactamente non sei o que pasou, só sei que en minutos tivemos que saltar ao bote salvavidas. Só puiden coller o móvil», relataba Docal pocas horas después de salvar la vida milagrosamente.
El «Lucero» al rescate
El SOS lanzado por el San Xoán fue captado enseguida por otro pesquero de Cedeira, el Lucero, que acababa de zarpar y navegaba por las inmediaciones de Punta Candieira, a sólo dos millas del barco en apuros. Diez minutos después del naufragio, los cuatro marineros eran rescatados y subían a bordo del Lucero. Este barco fue el que alertó, a las 07.35 horas, a Salvamento Marítimo, que desplazó a la zona a las embarcaciones de la Cruz Roja en Cedeira, la Marte; a la Salvamar Shaula de Cariño, al remolcador Ibaizábal I y también al helicóptero Helimer Galicia. Ninguno de ellos participaron directamente en el rescate, pero la Shaula y la Marte rastrearon durante varias horas el lugar del hundimiento por si quedaban restos que pusieran en peligro la navegación, como manchas de combustible. Pero el mar había borrado todo resto del accidente.
Mientras tanto, los náufragos fueron puestos a salvo en el puerto de Cedeira por sus compañeros del Lucero, que volvió a zarpar para continuar trabajando.
Tras tranquilizar a sus familias y darse una ducha rápida en sus casas, José Andrés Docal, Andrés Martínez, Juan Manuel Aneiros y Antonio Martínez, todos marineros de Cedeira con experiencia, tuvieron que desplazarse a Ortigueira, donde se encuentra el juzgado de instrucción de la comarca del Ortegal, para dejar constancia de los hechos.
Un barco de 22 años
Allí, mientras esperaban a que les tomasen declaración, el patrón del San Xoán se lamentaba de la pérdida del barco, que, de momento, dejará en el paro a los cuatro pescadores. La lancha hundida, de doce metros de eslora, arrastraba 22 años de trabajo, «aínda que estaba como nova», explicaba el patrón.
Y ¿ahora qué? «Agora haberá que comprar outra, dentro de un ou dous meses», decía José Andrés Docal. El patrón del barco cobrará por el seguro del San Xoán 72.000 euros, una cantidad que le vendrán bien para hacerse con un pesquero nuevo.
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