El marisco foráneo entra fuerte en Galicia al ser un 40% más barato

Los depuradores afirman que el sector deberá aumentar la producción para ser competitivo
Los vendedores reconocen un parón generalizado en el mercado de los productos del mar
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Las economías familiares no están para excesos. Y el marisco gallego es un lujo, dicen los depuradores, que no todo el mundo está dispuesto a pagar. Máxime ahora, cuando en el mercado se puede encontrar producto de otros países a precios mucho más económicos. Según los datos aportados por algunos empresarios dedicados a la comercialización, los mariscos que no tienen acento gallego pueden ser hasta un 40% más baratos que los que proceden de las rías.
Aseguran los depuradores que el producto local lleva algunos años cotizándose muy por encima de las posibilidades del mercado. Y que, teniendo en cuenta el precio medio del año, es imposible esperar grandes repuntes ni siquiera en las vísperas de la Navidad. «Si seguimos así, llegará un momento en que ni siquiera en esas fechas se notará un aumento de las cotizaciones», decía ayer José Daporta, el presidente de Asociación Galega de Depuradores (Agade). Ese sobreprecio, la presión de los competidores extranjeros y un parón generalizado en el mercado de los productos del mar en toda Europa -las ventas de mejillón en los mercados europeos también se han ralentizado- explicarían que en algunas lonjas no se logren las cotizaciones deseadas por mariscadoras y marineros.
Estos suelen achacar esos bajos precios a la entrada masiva de producto foráneo. Según los comercializadores, esa circunstancia no basta para entender lo que está pasando y lo que puede llegar a sucederen los mercados. «Hay que producir más y más barato. No se puede intentar suplir la falta de cantidad con precios desorbitados», explicaba ayer José Daporta.
Otros depuradores, más conciliadores, buscan explicaciones más próximas al día a día de las lonjas. Algunos señalan, por ejemplo, al clima. «Como chove bastante, as mariscadoras non se atreven a reservar marisco para o Nadal», dice uno de los principales comercializadores de estos productos. A la hora de la subasta suele haber abundancia y los precios, tal y como marca la ley del mercado, bajan.
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