La flota de bajura vuelve a pescar tras más de un mes de temporales

(Firma: Manuel Costoya | Lugar: redacción)
Es uno de los peores otoños que recuerdan los que trabajan en el sector de la bajura. El pasado 25 de octubre se registraba el primero de los fuertes temporales que han sacudido la costa gallega, y desde esa fecha hasta ayer la mayoría de los 5.000 barcos que conforman la flota han pasado más tiempo amarrados a puerto que pescando. «Dos últimos 25 días tan só saímos á aventura tres e moitos tiveron que regresar, xa que non se podía co mar». Así resume lo ocurrido el presidente de la Asociación de Armadores de Bajura de A Coruña, Manuel Iglesias. «O Nadal nalgunha casa vai ser moi escuro», afirma sin llegar a valorar las pérdidas que se ha generado en la bajura este obligado cese en la actividad extractiva. «O problema é que é imposible recuperar o tempo perdido», añade. Iglesias critica la nueva normativa autonómica que impone topes semanales en la captura de muchas especies. Una de ellas es el pulpo, que ayer pescaban muchos de las embarcaciones de bajura que trabajaron en esta provincia. «Nós só podemos coller 160 quilos por barco, independentemente do que levemos amarrado e así non somos capaces de recuperarnos cando o tempo é tan malo», dice Iglesias.
En la costa pontevedresa también han sufrido las consecuencias de los temporales. Tras dos semanas consecutivas de paro para la flota, sobre todo para los barcos con base en puertos como A Guarda o Baiona, las embarcaciones han vuelto a la mar. La mayoría, como en la provincia de A Coruña, han trabajado en la captura del pulpo.
Donde menos han afectado los fuertes temporales del último mes ha sido en A Mariña lucense. Su flota ha podido faenar durante estas últimas semanas gracias al abrigo que ofrece el cabo de Estaca de Bares a sus puertos cuando los vientos proceden del suroeste como ha sucedido estos días.
Lonjas
El mal tiempo ha provocado también el desabastecimiento en los mercados. El jurel, la sardina, el salmonete, el lenguado, el rodaballo y el propio pulpo han escaseado en las últimas semanas. «Tan sólo se ha vendido el 10% de lo que normalmente vendemos de estas especies» señala José Luis Otero de la Lonja de A Coruña. La única excepción ha sido la protagonizada por el centollo. El pasado 23 de noviembre se abría la veda de esta especie y la flota de bajura ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en recoger este crustáceo, que se encuentra fundamentalmente en las zonas más abrigadas del interior de las rías. Hasta el momento se han vendido más de 86.000 kilos en todas las rulas de la comunidad, con un precio medio cercano a los seis euros.
Link:www.lavozdegalicia.es


