Peces de río, moluscos y crustáceos están libres de contagio de anisakis
EL PARÁSITO PUEDE SER TRANSMITIDO POR PESCADOS Y CEFALÓPODOS DE ORIGEN MARINO

La congelación de los productos pesqueros a -20º durante 24 horas destruye las larvas de la anisakiosis, enfermedad que provoca vómitos, náuseas y alteraciones del ritmo intestinal.
SELINA OTERO
Selina Otero.A Coruña
Las posibilidades de infección por anisakis en peces de río, moluscos y crustáceos son nulas. Especies como trucha, barbo, perca, mejillón, ostra, almeja, langosta y demás mariscos no corren el riesgo de verse afectados por la enfermedad. Así lo acreditan las inspecciones y controles que realizan los servicios veterinarios oficiales.
Un informe elaborado por la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Santiago ha descartado la anisakiosis en la trucha, ya que los peces de agua dulce están libres de este parásito.
El Departamento de Patología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Santiago, en colaboración con Atrugal, Asociación de Defensa Sanitario-Ganadera y Organización de Productores en el Sector de la Trucha, ha elaborado un informe que certifica la seguridad de consumo de trucha y el resto de pescados de agua dulce frente al riesgo de contagio de anisakiosis.
La anisakiosis es una enfermedad ocasionada por la ingestión de nematodos del género anisakis. Se trata de un proceso transmitido por peces y cefalópodos de origen marino. "Nunca se han encontrado parásitos del género Anisakis en peces de río (trucha, barbo, perca), ya que las posibilidades de contagio son nulas", señala el informe. Por lo tanto, el estudio avala que las recientes medidas adoptadas por la Administración para evitar el contagio de la anisakiosis, sólo son aplicables a las especies marinas.
El informe elaborado por los profesores titulares de Zoonosis del Departamento de Patología Animal: Rita Sánchez-Andrade Fernández, Gonzalo Fernández Rodríguez y Adolfo Paz Silva, destaca que el consumo de especies cultivadas es una "medida excelente" para la prevención de la anisakiosis.
"El engorde del pescado en las piscifactorías se realiza a base de harinas y aceites de pescados. Estos productos se obtienen mediante el cocido y molido del pescado crudo fresco, por lo que el tratamiento térmico asegura la eliminación de posibles larvas de anisakis", recoge el informe. Aunque aparece con frecuencia en áreas del mundo en las que el pescado se come crudo o ligeramente salado y condimentado, como Japón (sushi o sashimi), Escandinavia (hígado de bacalao), Países Bajos (arenques fermentados, Maatjes) y a lo largo de la costa pacífica de Suramérica (ceviche), "la globalización del suministro de alimentos y la incorporación de los hábitos alimentarios orientales a la cultura occidental han producido un aumento paulatino de casos en otros países, entre ellos, España. Se trata de un proceso transmitido por peces y cefalópodos de origen marino, incluido el salmón salvaje", explican los profesores de Zoonosis que realizaron el informe.
Las larvas del anisakis viven en el conducto digestivo de muchas especies de pescado del mar como bacaladilla, sardina, boquerón, bacalao, merluza, jurel o caballa, entre otras. También en pulpos y calamares. "Cuando se consume pescado de mar crudo, o poco cocinado (vinagreta, escabeche, ahumados, ceviche, marinados, sushi o sashimi) las larvas pueden pasar al hombre y provocarle la anisakiosis. Los síntomas provocados por el mal son de dos tipos: gástricos y alérgicos. En el primer caso, el afectado experimenta dolores de estómago que van acompañados de vómitos, náuseas y alteraciones del ritmo intestinal", explica el informe.
El Real Decreto 1437/1992 de noviembre, por el cual se fijaron las normas aplicables a la producción y comercialización de los productos pesqueros y de la acuicultura, establece que pescado y marisco deben ser sometidos a control visual para detectar y retirar los parásitos visibles. Asimismo, prohíbe la puesta en el mercado para consumo de productos parasitados. Los responsables de dicho control son los barcos factoría y las industrias dedicadas a la elaboración y preparación de productos de la pesca.
En cuanto al Real Decreto aprobado el 1 de diciembre de 2006 para prevenir la anisakis, introduce la obligatoriedad de que los establecimientos congelen previamente el pescado que vaya a ser consumido crudo o poco hecho, a una temperatura igual o inferior a -20 grados centígrados un mínimo de 24 horas. Esta medida de congelación, que sirve para destruir anisakis en el pescado, está en sintonía con los requisitos fijados en la normativa comunitaria.
"España es el segundo país en consumo de pescado, pero la incidencia de casos de anisakiosis es baja debido a que el pescado se consume generalmente cocinado. En la mayoría de estos casos, desde que se diagnosticó el primero en 1991, el motivo es el consumo de boquerones en vinagre y en menor proporción la ingestión de sardinas sin destripar asadas a la brasa. Sin embargo, debido a la popularidad que está adquiriendo el consumo de platos preparados a base de pescado crudo, esta incidencia puede aumentar, como ha pasado en Japón, Holanda y Chile, en los que es habitual el consumo de pescado ahumado en frío, ligeramente salado o parcialmente cocido", concluye el estudio.
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