Los pescadores de recreo exigen quedar exentos del plan del pulpo

Acusan a Pesca de ocultarles una normativa que les afecta, y amenazan con movilizaciones
El cupo de captura para los aficionados gallegos se ha reducido a una pieza diaria
(Firma: Domingos Sampedro|Lugar: santiago)
El sector de la pesca de recreo, que suma unas 45.000 licencias en Galicia, vuelve a amotinarse contra la Xunta. El colectivo que en 1999 se alzó en pie de guerra contra un decreto impulsado por el entonces conselleiro de Pesca, Amancio Landín, que les prohibía extraer pulpo -medida derogada hace un año por el Tribunal Supremo-, reclama ahora quedar exento del plan de recuperación de este cefalópodo, que rebaja su cupo de captura de cinco kilos a una pieza diaria, o al menos que la consellería consulte con ellos la normativa, como ha hecho con los profesionales.
La Federación Galega de Embarcacións da Sétima Lista (Fegasel) -que junto a las asociaciones de submarinistas y de pesca deportiva es una de las grandes organizaciones del sector- acusó a la titular de Pesca, Carmen Gallego, de darles «una puñalada por la espalda» por sacar adelante un plan sobre el que ni siquiera han sido consultados. «Pedimos que rectifique y que se reúna con el sector, porque no somos apestados», manifestó ayer en rueda de prensa Samuel Pousada, secretario de la federación.
La directiva de la organización considera una «discriminación» que este colectivo no tenga siquiera un representante en un órgano consultivo como es el Consello Galego de Pesca, pese a que Carmen Gallego les prometió, cuando estaba en la oposición, resolver este problema.
Movilizaciones
La Fegasel considera que Pesca debía negociar ellos el plan de pulpo, si también pretendía aplicárselo a los pescadores aficionados. Por eso ahora reclaman quedar eximidos de una normativa que, en su opinión, rebaja sustancialmente los cupos para la pesca de recreo, mientras deja intactas las posibilidades de captura de los profesionales. «Si no nos dan una solución a este problema, no nos quedarán más remedio que recurrir a las movilizaciones y pedir la dimisión de la conselleira», advirtió Pousada.? La captura de pulpo por parte de pescadores aficionados fue prohibida mediante decreto en el año 1999. Una sentencia del Supremo, de finales del 2005, derogó la normativa, pero cuando este colectivo pudo volver a la actividad se topó con un recurso pesquero muy sobreexplotado. «Supongo que no se nos acusará a nosotros de esquilmar el pulpo», subrayan en la Fegasel, tras recordar que la pesca de recreo tuvo esta especie vetada durante siete años.? Por otra parte, la asociación que agrupa a las embarcaciones de la séptima lista también se mostró muy crítica con el borrador de decreto sobre la pesca marítima de recreo, que esta vez sí les remitió la Consellería de Pesca para su estudio. La Fegasel considera «un atropello» que la consellería intente reservarse el derecho de decidir «de forma discrecional» las especies y las cantidades que en cada momento pueden o no capturar los aficionados.
El colectivo de pescadores deportivos insiste en pedir una armonización de las normativas en toda la fachada cantábrica, pues matizan que existen elementos relativos a las licencias, los cupos o los anzuelos que varían de una comunidad autónoma a otra. En esta línea, Samuel Pousada señaló que la pesca de recreo en Galicia es la más restrictiva del Cantábrico, pues establece un cupo máximo de cinco kilos por embarcación y día, con un tope de 16 kilos aunque el barco cuente con cinco tripulantes. En Asturias y el País Vasco, dicho tope por lancha es de 25 kilos.
Link: www.lavozdegalicia.es


