Un golpe de mar pudo causar el naufragio del «Nuevo Amadorín»

Foto: Miguel
TRAGEDIA EN RIBADEO
El «Pesca 2» rescató los cuerpos de dos tripulantes, pero el tercero aún no ha aparecido
Las abolladuras del casco y el puente de mando machacado revelan la violencia del encallamiento
- El barco faenaba habitualmente próximo a la zona rocosa en la que se hundió
- Los tres tripulantes: Un experimentado marinero | Un joven de 19 años | Un inmigrante peruano
- Testimonio: Seis años de faena conjunta y en peores condiciones
(Lugar: la voz | viveiro)
El mar ha vuelto a teñir de luto el sector pesquero de A Mariña lucense. Dos tripulantes fallecidos y uno desaparecido es el trágico saldo del naufragio del pesquero Nuevo Amadorín . Ocurrió poco después del amanecer de ayer, en la costa de Ribadeo, en una abrupta área próxima al faro de Illa Pancha. Una de las víctimas y el desaparecido padre e hijo, son mariñanos residentes en Burela; y el otro fallecido, un inmigrante peruano. Una de las hipótesis que se maneja para explicar el siniestro es que un golpe de mar volcase la embarcación o la lanzase contra los acantilados.? El cuarto hombre que habitualmente trabaja en el pesquero no estaba ayer a bordo de éste porque tenía cita con el médico.
Al cierre de esta edición se habían recuperado dos cuerpos, el del patrón y armador, Máximo Blanco Galdo, de 44 años de edad; y el del marinero peruano Félix Armando Peña Peña, de 53 años. Sin embargo, el intenso dispositivo de búsqueda por tierra, mar y aire no había conseguido localizar al hijo del propietario del barco, Óscar Blanco Baño, de 19 años de edad.
A las 7,11 horas de ayer sonó la voz de alarma. Según Marina Mercante, otro pesquero que navegaba por esa zona cercana a la bocana de la ría que separa Asturias y Galicia alertó del naufragio, alarma que también asegura haber dado un pescador deportivo asturiano. A partir del aviso se puso en marcha un amplio operativo de rescate. Mientras tanto, el Nuevo Amadorín embestía contra el acantilado, arrastrado por la rompiente de un mar de fondo con olas de unos tres metros de altura. Cajas de pescado y restos de aparejos flotaban por la ensenada de la desembocadura del río Vilaselán.
El helicóptero Pesca 2 , con base en Celeiro y adscrito al Servizo de Gardacostas, voló inmediatamente hasta la zona del naufragio. A las 8.25 horas ya había recogido los cuerpos del patrón y del marinero peruano, que flotaban por las inmediaciones del lugar de siniestro. Para su identificación, los depositó en el mirador de Illa Pancha, desde donde fueron trasladados a Lugo para ser sometidos a un examen forense. Se esperaba que sus cuerpos llegasen a última hora de ayer a Burela.?El estado en que quedó el barco, con el casco y el puente de mando machacado contra las rocas, hacen intuir la intensidad de la marea. Construido en noviembre de 1997, tiene once metros de eslora, el puente de mando en medio de la cubierta y un motor de 45 caballos de potencia.
Esta información ha sido elaborada por José Alonso, Daniel Gayoso, Miguel Sande y Salvador Serantes .
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