Un volantero choca contra un arrastrero de A Coruña cuando faenaba frente a Cedeira


(Lugar: la voz | redacción)
«Nada. Era de noite, íamos navegando, non vimos o arrastreiro e tocamos». Eduardo -no quiso decir su apellido-, patrón y armador del Sarridal , quitaba ayer hierro al percance que sufrió en la noche del miércoles cuando su buque, un volantero de poliéster con escasos 17 metros de eslora y base en Cedeira, chocó con el Virgen Tercera , un arrastrero de A Coruña, construido en acero, prácticamente el doble de largo, y operativo desde hace poco más de dos años.
Ocurrió frente a las costas de Cedeira, «pero non pasou nada, non houbo vía de auga, nin nada», insistía el patrón del Sarridal , temeroso de que el eco mediático del caso desatase un aluvión de llamadas de familiares y conocidos. «E total, por nada, porque os outros seguiron pescando e nós fastidiamos un pouco a proa e tivemos que volver a porto, pero coa nosa máquina», explica. Los siete tripulantes resultaron ilesos -«sin un rasguño», refuerza el armador- y los del arrastrero «non creo nin que sentiran o golpe».
Por otra parte, el helicóptero Pesca 2 evacuó el miércoles a una persona herida del velero polaco Smialy , a 55 millas al norte de Celeiro. El tripulante, natural de Polonia, pero residente en Mallorca, sufrió una caída a bordo y se fracturó la pierna por tres sitios, además de hacerse un corte en la cabeza.


