El fin de los barcos invisibles
El 1 de enero entró en vigor el Sistema LRIT que permite a los gobiernos tener identificados a los grandes buques que navegan alejados hasta a mil millas de la costa.
A. Luaces / M. B..A Coruña
"Un acontecimiento muy importante". Así califican los expertos la entrada en funcionamiento del nuevo Sistema de Identificación y Seguimiento de Largo Alcance de los Buques (LRIT), que permite a los Gobiernos tener un seguimiento no sólo del movimiento de la flota bajo su propio pabellón sino también de cualquier buque que se dirija a sus instalaciones o que transite a una determinada distancia de su litoral.
El sistema, que entró en vigor el pasado 1 de enero y que está basado en telecomunicaciones por satélite, es de aplicación a la mayoría de los buques mercantes de más de 300 GT de arqueo bruto en viajes internacionales, que estarán obligados a tramitar automáticamente su identidad, posición y la fecha y hora de la situación facilitada a partir del 31 de diciembre de este año. En concreto, los buques que deberán pasar esta información son los de pasaje, los de carga y las unidades móviles de perforación mar adentro.
De esta forma, los Gobiernos tienen derecho a recibir información sobre identificación y seguimiento de largo alcance de todos los buques que pertenezcan a su pabellón, independientemente del lugar donde se encuentren estas embarcaciones.
Permite además tener localizados a los buques que hayan comunicado su intención de entrar en una instalación portuaria o en un lugar bajo jurisdicción de ese Gobierno, independientemente del lugar en que se encuentren y siempre que no estén en aguas interiores de otro país. Además la localización es efectiva para aquellos navíos que naveguen a una distancia máxima de 1.000 millas de la costa.
Sin embargo, los oficiales radioelectrónicos de la Marina Mercante apuntan que aunque el sistema permite la identificación de los buques, el tipo de mercancías transportan, su posición, rumbo, velocidad, etc., que facilita que estén alerta para posibles peligros, no permite su control "porque si se llama al buque a la radio y no la cogen, no hay un control efectivo".
El sistema se creó ante la demanda de los Gobiernos de un sistema de identificación de buques de carácter global que permitiera saber la posición y hacer un seguimiento de los buques a larga distancia en cualquier parte del mundo.
Por este motivo, la Organización Marítima Internacional (OMI) acometió el desarrollo de este sistema, basado en comunicaciones por satélite, que funciona de forma parecida al sistema de Identificación Automática de los Buques (AIS), que entró en vigor el 31 de diciembre de 2004.
La principal diferencia entre el AIS y el LRIT es la distancia ya que mientras el AIS permite tener identificados a los buques que navegan a menos de 200 millas de la costa de un país, el LRIT localiza a los barcos que están a menos de 1.000 millas de distancia.
La OMI entiende que en los primeros años de utilización del sistema se puede mejorar su funcionamiento por lo que ha designado a un equipo coordinador que se encargará de investigar los problemas y dificultades operativas del sistema para proceder después a corregirlos.
El equipo coordinador realizará un examen anual del funcionamiento del sistema LRIT y dará cuenta de sus conclusiones a la OMI al menos una vez al año. Principalmente se centrará en examinar el funcionamiento de los proveedores de servicios al centro internacional de datos del LRIT, el estado de las bases de datos, el sistema internacional de intercambio de datos y la estructura de sus tarifas y que los Gobiernos contratantes reciban la información de LRIT correctamente.
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