Manifestaciones, una carga policial y la creación de una entidad no lograron impedir la separación

Foto archivo: ano 1999
| Nueve años desde el conflicto del sector
Hace unos cincuenta años, la actividad percebeira tomó fuerza como recurso económico entre los pescadores del Ortegal, siendo los cedeireses los que se dedicaron con mayor intensidad a la captura del crustáceo. Con el tiempo, se incrementó el volumen diario de capturas, se multiplicó la presencia de compradores en las lonjas que, pujando por los lotes de marisco, convirtieron al percebe en el preciado producto que es hoy en día.
Hasta finales de 1998, los profesionales de la denominada zona octava, que se extendía desde Cedeira a O Barqueiro, podían faenar libremente en cualquier punto del Ortegal, sin importar a qué demarcación perteneciesen los bancos de marisco.
El mayor conflicto que ha tenido hasta la fecha el sector se gestó con la presentación, y posterior aprobación, de un plan de explotación individual para la cofradía de Cariño. Dentro de la demarcación cariñesa se quedaron las zonas más privilegiadas, que son los acantilados del cabo Ortegal y Os Aguillóns, donde la altura de las rocas protege del oleaje.
Los restantes pósitos afectados, Cedeira, Espasante y O Barqueiro, se movilizaron, siendo el pósito cedeirés el que más se implicó en la lucha.
Protestaron mediante parones laborales, manifestaciones, acciones judiciales y la creación de la Asociación de Afectados en Cedeira por o Reparto da Costa. Pero el capítulo que marcó un punto de inflexión fue la carga policial que puso fin a una presunta captura ilegal de percebes en Cariño.
La falta de acuerdo entre los pósitos del Ortegal llevó a la Consellería de Pesca a dividir la zona octava en cuatro demarcaciones.
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