Pudo haber de todo
ANTON LUACES. Miedo, descoordinación, falta de medios adecuados, desconocimiento, carencia de formación?
Pudo haber de todo eso y más. Por ejemplo, si nos atenemos a lo señalado por el representante de la Consellería de Pesca en la Comisión del Parlamento gallego, cuando se refirió, el lunes, a la seguridad del personal de Salvamento Marítimo que acudió a la posición del Cordero determinada por la señal de la radiobaliza de 406 Mhz. dotada de GPS (este falló): pusieron en riesgo sus vidas, dijo. Y todos sabemos que fue así y que es así cada vez que intervienen en un rescate aunque éste se produzca en un simulacro como el realizado hace unos meses en la ría de Vigo. De un bombero atacando con los medios a su alcance el fuego declarado en una casa nadie dice que pone en riesgo su vida a pesar de que todos lo conocemos porque es su trabajo.
¿Qué es lo que falló en el salvamento de los ocho tripulantes del Cordero?
La no emisión por parte del patrón del pesquero -hundido a 220 metros y no a 320 como hemos dicho todos hasta ahora- del preceptivo MayDay retrasó, sin duda, la acción de salvamento. Hemos perdido por esta omisión, un mínimo de 30 minutos a los que hay que sumar los asimismo transcurridos en la activación de un socorro que llegó más tarde de lo deseado porque, antes de ponerlo en marcha, se aseguran de que no se trata de una falsa alarma y se constatan los datos facilitados por la radiobaliza a través de la señal captada en Maspalomas (para Salvamento Marítimo, "la falta de noticias sin haber hecho los esfuerzos necesarios y convenientes para establecer comunicación con el buque o embarcación, no es por sí solo un argumento para declarar una fase de alerta o emergencia"). Activado el socorro por la constatación del pesquero Virgen del Faro, atracado en el puerto de A Coruña de que algo había ocurrido en el Cordero, y comunicada la misma a Salvamento Finisterre, éste emite finalmente el MayDay Relay a través del canal 70 de Llamada Selectiva Digital (previamente, la estación costera de A Coruña efectuó una llamada al Cordero, sin respuesta. Según el Subcomité de Radiocomunicaciones, Búsqueda y Rescate (Comsar 10/6/05) en relación con el "encaminamiento de las comunicaciones de socorro", la difusión de las alertas de socorro es "principalmente una función de las telecomunicaciones y no una responsabilidad de los servicios de búsqueda y salvamento"). El rescate se pone en marcha. En el puerto de A Coruña quedan la embarcación Salvamar Mirfak, de Sasemar, y el buque de la Xunta Irmáns García Nodal. Los ve el pesquero Virgen del Faro cuando abandona el mismo puerto rumbo a la posición del Cordero, a donde se han dirigido también los pesqueros Sigrás, Pombo Cuatro, Virgen Segunda, Playa de Esteiro, Juanma y Ría de A Coruña. El primero en alcanzar la posición es el Playa de Esteiro que avista en la mar unas pequeñas luces. Estas corresponden a los chalecos salvavidas de los náufragos: la tripulación del Cordero está nadando, provista de chalecos salvavidas. Dos de ellos son rescatados con vida por el Playa de Esteiro.
El escenario con el que se encuentra el Helimer con base en Alvedro -el primer medio aéreo y marítimo de Sasemar y Gardacostas de Galicia que llega a la zona, alrededor de las 03:35 horas- más de 80 minutos después de la recepción en Maspalomas de la señal de la radiobaliza del pesquero ribeirense, no era el que hallaron posteriormente los tripulantes del helicóptero Pesca 2 que , al decir de los testigos, realizaron una impecable operación de rescate del hasta ahora único muerto oficial en esta tragedia marítima. El Helimer desarrolló, afirman los tripulantes de los pesqueros en el área, una única tarea: iluminar eficazmente la zona en la que se hallaban los posibles supervivientes. No participó con sus medios, por lo que fuera, en el rescate de quienes flotaban en las aguas, estuvieran vivos o muertos.
La inoperatividad del Helimer -fuentes no oficiales aseguran que el que intervino no era el Helimer Galicia, porque éste se encontraba en ese momento en reparación- no se la explican los testigos de los acontecimientos: "De haber operado como en otras ocasiones, los resultados habrían sido distintos. Los náufragos se hubiesen rescatado con vida". Lo dicen muy convencidos de lo que significa su afirmación.
Tres horas después de activada la radiobaliza del Cordero hace acto de presencia en el lugar de los hechos la embarcación de Salvamento Salvamar Mirfak, que rescata al tercer superviviente, localizado éste por el pesquero Juanma. La tripulación de la embarcación de salvamento opta por trasladar a puerto al náufrago -el patrón del Cordero- . Es en este momento cuando también abandona el escenario de los hechos, y porque se agota su combustible, el helicóptero Helimer. Se quedan en la zona los pesqueros, que ya no tienen referencia alguna para seguir buscando a los náufragos. Media hora más tarde aparece el helicóptero Pesca 2, con base en Celeiro. Han sido 30 minutos vitales para la búsqueda por cuanto los pesqueros pierden toda referencia de los náufragos. Algunos de los tripulantes de los barcos de ayuda intentan izar a bordo, sin resultados positivo, a los marineros en el agua. El Pesca 2, en medio de un ya muy fuerte temporal, rescata, cerca del mediodía, el cuerpo del maquinista del Cordero. Ya es tarde. Y lo es más, todavía, para las embarcaciones Salvamar de Cariño y Camariñas, que nada pueden hacer en medio de grandes olas y viento de fuerza 10.
En la mar se pierden otros cuatro hombres: dos gallegos y dos indonesios. Están muertos, qué duda cabe; pero oficialmente son desaparecidos, un grado menos legalmente y un punto más en el dolor porque las familias no los han podido enterrar.
Link: www.laopinioncoruna.es


