¿Estarían vivos?
ANTON LUACES. La desgracia ocurrida a los tripulantes del pesquero ribeirense Cordero tiene dos vías de investigación: la propia de la Dirección General de la Marina Mercante y la que instruye el Juzgado de Ferrol. En ambas, las conclusiones deben dejar muy claro el papel de cada uno de los intervinientes en el caso: el papel del armador al autorizar la salida del barco sabiendo que existía previsión de mal tiempo en la zona, el del patrón al abandonar el buque y el de los medios de salvamento utilizados en la búsqueda y rescate de los náufragos. En medio, lo adecuado de la respuesta a la situación en la zona del naufragio y la no utilización de los medios disponibles en el Cordero para dar cuenta de las incidencias registradas ese 15 de enero.
Lo más duro es asumir que cuando los medios de salvamento (contando los pesqueros que convergieron en el punto donde se hundió el barco) alcanzaron la posición del Cordero, es más que probable que la mayor parte, sino todos, los tripulantes del pesquero aún estaban vivos.
Por persona intermedia he sabido que el patrón de uno de los pesqueros que acudieron en ayuda de los náufragos, sigue viendo la cara de uno de estos en una silenciosa petición de auxilio que no pudo prestar. El cuerpo se fue "mar abajo" y se perdió. Otros marineros tuvieron más suerte y fueron rescatados con vida. Los demás podían tenerla; pero en aquellas horas era mucho el mar y el viento (fuerza 10, me dice un patrón) y poco o nada se podía hacer desde la cubierta de un pesquero. Por esto se preguntan qué impidió que el helicóptero de Salvamento (al parecer sustituto del Helimer Galicia, en reparación) utilizara su rescatador para izar a bordo al patrón del Cordero, recuperado con vida por la embarcación, también de Salvamento, Salvamar Mirfak y que esta se quedara en la zona mientras la aeronave trasladaba al hospital Juan Canalejo de A Coruña al patrón del Cordero. Consideran los que allí estuvieron que la Salvamar podría haber prestado una ayuda impagable recogiendo los náufragos, vivos o no. Ahora ya es tarde y, sin culpar a nadie, se pide investigación: sobre todo, del protocolo de actuación, en ese enlace entre el Centro de Seguimiento Espacial de Maspalomas, el Salvamento Marítimo y la coordinación del Centro Zonal de Finisterre y el Servizo de Gardacostas de Galicia.
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