La Xunta interviene la Cofradía de Ferrol para su control económico
Una firma externa regirá de inmediato todos los movimientos financieros del colectivo marisquero
La medida se achaca a la falta de liquidez del pósito y a que no presentase las cuentas del 2005 y el 2006
Falta de liquidez para hacer frente a las deudas que tiene contraídas con la hacienda pública gallega y no haber presentado las cuentas de los años 2005 y 2006 ante la Administración autonómica, tal y como establece la normativa vigente y a pesar de reiterados requerimientos. Son los dos argumentos principales por los que el Consello da Xunta aprobó ayer un proyecto de decreto para la intervención administrativa de la Cofradía de Pescadores de Ferrol y, en la práctica, la asunción de todo su control económico.
El propio jefe del Ejecutivo gallego, Emilio Pérez Touriño, dijo en la rueda de prensa posterior que el grado de impagos es elevado y, se estima, supera los 90.000 euros. Además, señaló que es posible también que haya otros acreedores.
Fuentes de la Consellería de Pesca han indicado que será una empresa externa la que establezca la figura de interventor para el pósito. Tendrá, entre otras funciones, la de autorizar cualquier tipo de gestión económica, pagos o cobros que efectúe el pósito, inspección de libros contables y de toda la documentación que incida en la actividad económica, e informar a la consellería de todas las cuestiones importantes en este terreno. La intervención de la cofradía, siempre según las mismas fuentes, entrará en vigor de forma inmediata una vez que se haya promulgado en el Diario Oficial de Galicia ( DOG ). Se espera que la empresa externa esté trabajando ya la próxima semana. Esta situación se prolongará durante seis meses.
Pero si la coyuntura financiera del colectivo, fundamentalmente integrado por mariscadores, no estuviese convenientemente restablecida en ese plazo se podría prorrogar durante un período de igual duración. Aunque no se produce ningún cese, en la práctica esta decisión vacía de contenido la actividad del cabildo y del patrón mayor, Bernardo Bastida.
Un patrón mayor conflictivo que llegó a estar encarcelado
«Está claro que les resulto incómodo, supongo que porque no soy dócil». Así lo indicaba ayer el patrón mayor de Ferrol, Bernardo Bastida, cuando valoraba la decisión tomada por la Consellería de Pesca. Los hechos corroboran su afirmación. A lo largo de los más de diez años que lleva al frente de la cofradía de la ciudad naval, ha protagonizado sonoros conflictos que, muchas veces, han estado marcados por movilizaciones contundentes que provocaron que llegase a acumular hasta ocho causas judiciales. De hecho, recientemente tuvo que ingresar en la prisión de Teixeiro. Fue a finales de mayo cuando se ordenó su entrada en la cárcel acusado de promover desórdenes públicos, desobediencia grave y coacciones después de impedir que el metanero argelino Mourad Didouche entrase en la ría para vaciar su combustible en la planta de gas de Reganosa en Mugardos. Salió de nuevo a la calle a mediados de junio y fue recibido con vítores y bombas de palenque en la lonja ferrolana.
Una medida que ya se aplicó en Noia y Vilaxoán
No es la primera vez que la Consellería de Pesca interviene una cofradía gallega, pero sí es una acción novedosa para el equipo de Carmen Gallego. Estaba Enrique López Veiga al frente del departamento cuando se decidió tomar las riendas del pósito de Noia por la grave situación económica en la que se encontraba.
Dos años más tarde se intervino la cofradía de Vilaxoán, también en este caso por la crítica situación financiera, que ponía en peligro su continuidad y también por las denuncias sobre irregularidades en la gestión.
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