La flota de Cedeira seguirá faenando pese a la presión de los piquetes
Unas 70 personas de Burela, que llegaron por la tarde en dos buses, discutieron con los marineros locales.
Foto: ARI GARCIA
La decisión firme del sector de la pesca de bajura de Cedeira de desmarcarse de la huelga que están secundando buena parte de los puertos gallegos en protesta por el alza del precio del gasóleo, tuvo ayer sus primeras consecuencias. Unas setenta personas llegaron a primera hora de la tarde en dos autobuses para interrumpir la actividad de la lonja cedeiresa. No lo lograron. La subasta de la rula ya había terminado, lo que motivó que el enfrentamiento entre los piquetes y los marineros locales no pasase de una discusión con los ánimos bastante encendidos.
La cofradía solicitó de inmediato la ayuda de las fuerzas de seguridad. Hasta el muelle se desplazaron dos patrullas de la Guardia Civil amén de los agentes municipales, que no tuvieron finalmente que intervenir.
Los piquetes procedían de la ciudad de A Coruña, donde se celebró al mediodía una manifestación para protestar por la subida del crudo y por los perjuicios que está causando al sector la importación de pescado. De regreso a Burela, pararon en Cedeira. «Din que veñen a falar, e a tratar de convencernos, pero para dar unha charla, con tres chegaban, non tiñan que vir setenta», manifestaron desde el pósito.
Los dirigentes de la cofradía cedeiresa aseguraron que, en caso de que la llegada de los piquetes se hubiese producido durante el desarrollo de la subasta «si que tería pasado algo gordo», dijeron los marineros. Al rematar la puja, ya no estaban presentes en la lonja los compradores. Solo había marineros capitaneados por el patrón mayor, Agustín Pérez, quien reiteró a los piquetes la negativa a amarrar la flota.
Razones
En Cedeira, donde no faenan barcos de altura, el sector considera que son mayores los perjuicios que les provoca un paro de la actividad que las consecuencias económicas derivadas de la subida del combustible.
«As embarcacións que van ao Gran Sol, teñen que ter o motor encendido de forma permanente durante días e días. Pero ese non é o noso caso, pois podemos volver a terra», señalaron los marineros cedeireses.
Pese a que no están dispuestos a respaldar la huelga, los pescadores cedeireses tienen claro que tarde o temprano sufrirán los efectos colaterales del paro: «Se non hai transporte, está claro que os compradores non poden levar o produto», explicaron los marineros.
De hecho, el precio de la merluza se ha visto reducido en los últimos días en la rula cedeiresa por los problemas del transporte. Los volanteros, que suman una veintena, no salieron ayer a fanear. El resto del sector desarrolló su actividad con normalidad.
Cariño sí tiene previsto sumarse a la huelga a partir del día 10
En el puerto de Cariño, la flota sí tiene previsto sumarse al paro de los muelles gallegos, pero lo harán en la fecha marcada por la plataforma en defensa del sector pesquero, el día 10. Podrán vender sus capturas hasta el día 13 o hasta el 16 en el caso de la gran altura.
En los últimos días, en Cariño hubo embarcaciones que ya se quedaron en tierra, mientras otras siguieron faenando con normalidad. A diferencia de Cedeira, en Cariño sí hay barcos que acuden a trabajar al Gran Sol.
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