Cuatro cerqueros gallegos abandonan Avilés por ´presiones´ del Principado
REDACCIÓN. A CORUÑA. Cuatro barcos gallegos de cerco han tomado la determinación de dejar de descargar y vender sus capturas en el puerto asturiano de Avilés debido a las constantes presiones que, según denuncian, les está sometiendo el Principado de Asturias en forma de inspecciones. Según explicaron portavoces de esta flota, esos barcos han estado vendiendo en la rula avilesina a lo largo de todo el verano y han permitido que el mercado asturiano contase con una mayor variedad de productos.
"Los inspectores de pesca del Principado les han sometido a un acoso constante y su paciencia, parece, se ha terminado. Es totalmente injusto, ya que les acusan de cosas que no están haciendo, sólo porque no quieren que estén aquí", aseguran profesionales de la lonja de Avilés.
Dos de los barcos afectados por la "presión" del Principado, el Porto de Aguiño y el Abra de Aguiño, ambos con puerto base en Ribeira, ya han partido rumbo a Galicia para faenar en otras zonas menos conflictivas. Mientras, el Mi nombre cinco y el
O Oriente, pertenecientes al puerto de Vigo, están amarrados en los muelles de Avilés y prevén marcharse de aguas asturianas en los próximos días.
A pesar de que los comercializadores de pescado del Principado apoyan a los pesqueros gallegos y piden que se les permita faenar en aguas interiores, el Ejecutivo asturiano les ha negado las licencias en numerosas ocasiones y les ha impuesto controles exhaustivos cuando se encuentran frente a las costas de Asturias.
"No sabemos si acaso el Principado querrá acabar con el sector, porque con esa actitud lo único que consigue es dar una mala imagen y que la rula avilesina pierda barcos y facturación. Lo que no entendemos es por qué no les quieren dar licencia de pesca a los barcos gallegos cuando los cántabros, que tienen cinco, no las utilizan", denunciaron fuentes del sector pesquero asturiano.
Entre los motivos que los armadores gallegos y asturianos apuntan como los desencadenantes de esta "persecución" está el de que la semana pasada los cerqueros gallegos salieron a faenar pese a las malas condiciones del mar mientras que los asturianos se quedaron amarrados. "Desde entonces, van a por ellos", denunciaron los profesionales asturianos.
La marcha de los buques afecta principalmente a los comercializadores de pescado, que a partir de ahora tendrán a su disposición una menor variedad de especies para comprar. Además, en verano aumenta mucho la demanda de productos como la sardina y los barcos de Avilés no dan abastecido el mercado local. De hecho, los mayoristas asturianos se han desplazado en numerosas ocasiones a lonjas gallegas como la de Burela para abastecerse de la mercancía que no encuentran en la rula asturiana. Sin embargo, se quejan del mayor gasto que tienen que hacer para conseguir los productos.
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