Otra ley de pesca
ANTÓN LUACES C atorce años de vigencia para una ley que, como la de pesca, resulta esencial para un sector asimismo fundamental en la socioeconomía gallega, son demasiados para no haberla modificado desde su aprobación. Lo hace ahora la Consellería de Pesca, que afirma que la nueva Ley se presenta como fruto del consenso con los distintos subsectores de la pesca, lo que hace pensar en que, siendo así, no tendrá mayores dificultades para su aprobación.
Efectivamente, el esqueleto de la ley está ya sobre la mesa y, en los próximos días y semanas, se irá dotando de músculos, arterias, tendones, etc., la que deberá ser la base que regule la pesca extractiva, el marisqueo, la acuicultura marina, la piscicultura y, en general, todo cuanto significa la producción pesquera, marisquera y acuícola. Una Ley de Pesca que, probablemente, recibirá las bendiciones del Parlamento Gallego para que, a mediados de diciembre o principios de 2009, la vieja ley de pasado a la nueva.
¿Nueva?....
Por la fecha de su redacción, sí; por su contenido, no tanto... A uno, más que una ley le parece un reglamento en el que, por cierto, más de un cuarto de su texto está dedicado a la inspección y control (como si la Consellería hilara muy fino en relación con el personal que ha de garantizar el cumplimiento de la legislación) y al régimen sancionador. En total, 28 de las 91 páginas de las que 9 recogen el preámbulo de la Ley y 6 las disposiciones. Por lo demás, pocos aportes novedosos que justifiquen la redacción-gestación de esta nueva en la que, posiblemente lo más sobresaliente sea la creación de la Axencia de Desenvolvemento Sustentable, vía de conexión con los Grupos de Acción Costeira. Tampoco parece oportuna la referencia al número de asociados de las cofradías de pescadores, porque regular la existencia de estas en función del número de socios no parece muy lógico si se tiene en cuenta que existen sociedades, agrupaciones, etc., en las que el número puede ser más o menos significativo pero no en comparación con lo que representan. ¿Es más representativa la cofradía de A Coruña, la de Vigo, que la de Palmeira o Laxe? ¿Más que la de Caión -población alejada de las cofradías más próximas que son las de Malpica y A Coruña- y que tiene, según mis cálculos, once marineros y casi otros tantos barcos? ¿No se merece por esto una cofradía y sí la precisa Corme?
La Ley de Pesca de Galicia deja patente su Fepdependencia. Nace la Ley cuando al Fondo Europeo de Pesca le quedan de vigencia dos telediarios. Pero la referencia al FED es clara en cuanto se habla de "favorecer la creación de sinergias que permitan interrelacionar la pesca y las poblaciones costeras de Galicia". ¿Qué va a pasar cuando estén finiquitados los Fondos? ¿Ya no habrá interrelación entre la pesca y las poblaciones costeras gallegas? ¿De
repente se va a ir todo el mundo a Cabo Verde?
Es una obviedad que la pesca es, para Galicia, un sector estratégico. Por ello, posiblemente, existe una Consellería a ella dedicada, y no como en el Gobierno central, donde la pesca es un apéndice del Medio Ambiente y el Medio Rural. Pero que se la considere en la redacción de la nueva ley como una ayuda para erradicar la pobreza, obliga a pensar que los redactores del texto no se han detenido a comprobar dónde están los síntomas de la pobreza gracias a un salario "a la parte" y a cómo esta parte desciende notablemente para el marinero, aunque aparentemente sea el armador el que más pierde por culpa de los incrementos de los precios de los carburantes.
Como no parece una ley, sino un reglamento, deseemos a éste una andadura tranquila por los vericuetos parlamentarios, y esperemos la verdadera Ley de Pesca de Galicia que diga, incluso, dónde puede pescar un trasmalleiro, aún a sabiendas de que la ley tiene vigencia exclusiva en las aguas competenciales gallegas.
Link: www.laopinioncoruna.es


