José Manuel López Rodríguez: ´El plan del cerco dice que hay que desguazar el 16% de la flota´
José Manuel López Rodríguez, Director xeral de Estruturas e Mercados da Pesca
"El salario a la parte es un régimen retributivo decimonónico, los pescadores deben tener un convenio colectivo y salarios fijos"
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Foto: tucho valdés
MANUEL BARRAL. A CORUÑA. Ningún sector escapa a la crisis y el pesquero gallego no es la excepción. Los profesionales de la pesca y las administraciones se las ingenian para buscar soluciones eficaces a las dificultades económicas y parece que en el caso de la flota de cerco una de ellas puede ser la creación de una cooperativa que incluya a buena parte de los más de 160 cerqueros que hay en Galicia. Al menos ésta es la propuesta de la Consellería de Pesca y del propio sector. El director xeral de Estruturas e Mercados da Pesca, José Manuel López Rodríguez, defiende esta iniciativa.
-¿Cómo surgió la idea de crear una cooperativa del cerco?
-Partimos del Plan Director del Cerco. Se analizó el sector con la participación de los pescadores, se sacó una fotografía de la situación de los más de 160 buques que hay en Galicia y se propusieron 26 soluciones. Entre ellas hay alguna drástica como que hay que desguazar en torno al 16% de la flota para adecuarla a los recursos a los que se dirige. Es una de las soluciones pero hay otras como la creación de la cooperativa. Nosotros queremos empezar por aquello que el sector palpe de manera inmediata y le afecte al bolsillo. Por ello la idea de constituir la cooperativa.
-¿Qué mejoras ofrecerá?
-Pretende abaratar costes, hacer compras de aparejos, de redes, de combustible... colegiadas porque son más baratas. Pero hay que respetar las reglas de juego, ser consecuentes, porque la cooperativa va a canalizar toda la producción de su flota y cuando no tenga producto igual lo tiene que comprar.
-Porque deberá suministrar pescado sea como sea.
-Sí, sea como sea. Si no lo tiene tendrá que comprarlo pero tiene que cumplir sus contratos con los horecas, exportadores, mayoristas, grandes superficies, etc. Digo cooperativa pero igual serían tres: una por Lugo hasta Camariñas, otra en la zona intermedia -Portosín, Ribeira y Cambados- y otra en la zona de Vigo, para coordinar mejor. El sector aplaude la medida unánimemente pero con recelo a lo que haga el vecino, a que lo engañe.
-¿Ayudaría a solucionar el problema de la pesca masiva de algunas especies por la existencia de muchos barcos en los mismos caladeros?
-Claro. Hay un recurso que cuando llega a lonja no se sabe a cuánto se pagará. Es bueno tener un precio de transferencia y saber lo que se ingresará para decidir si es mejor salir a faenar o quedarse en casa. La cooperativa dirá: esta semana todos cinco kilos y a la siguiente 5.000, y se tendrá un precio que todos conocerán. Qué más quisieran todos los pescadores que saber cuánto vale su producto una vez que lo desembarcan. Eso significaría que tienen su cuenta de explotación clara.
-¿El cerco es un segmento especial o la medida es extensible a otras flotas?
-Pensamos que puede ser extensible a otros segmentos. El caso del cerco es muy representativo pero no te oculto que estamos trabajando ya en un plan director del arrastre.
-¿Podría ir en la misma línea?
-Podría o no. A lo mejor no deriva en una cooperativa. Puede que el diagnóstico del plan del arrastre plantee otras opciones. Pero el del cerco llegó a esta conclusión y lo más importante es que nace de lo que el propio sector quiso, no es que se imponga nada. Metidos en materia, hay unas reglas de juego y si no se cumplen nos vamos todos para casa. Es así de claro.
-Es un problema, el de la desconfianza entre ellos, que los propios armadores señalan.
-Sí, son recelosos y dicen: "¿Y si el vecino me está engañando y vende por fuera de la cooperativa?" Ya se verá lo que se hace si es así. Se expulsará de la asociación o se tomarán otras medidas porque la cooperativa tendrá un reglamento, unas normas disciplinarias, etc. No vamos a imponer nada, ellos van a autoregularse. Estamos tratando de unirlos porque hasta la fecha han estado tirándose piedras contra su propio tejado.
-Los profesionales dicen que tiene que haber un mayor control para evitar riesgos. ¿La Xunta ayudará en este control?
-Nosotros ahí no podemos entrar pero las pesquerías están limitadas a unas cuotas y eso lo seguiremos controlando.
-¿Cuándo podría estar funcionando la cooperativa si todo sale bien?
-No me atrevo a decirlo. Fue un empeño de la conselleira empezar por aquí porque el plan del cerco planteaba iniciar por la formación empresarial. Pero como eso es muy bonito pero no redunda en el bolsillo, teníamos miedo de que se diluyese la euforia y vamos a ver si con la cooperativa empiezan a percibir en sus bolsillos que esto vale la pena. Luego ya los formaremos, porque tenemos los mejores pescadores del mundo pero son muy malos empresarios.
-Los sindicatos dicen que para que el proyecto salga adelante se debe negociar antes un convenio colectivo. ¿Está de acuerdo?
-Totalmente de acuerdo. Los tres sindicatos gallegos están representados en el plan del cerco y ven lo que hay. ¿Qué es lo que hay? Un régimen retributivo decimonónico. El salario a la parte no se sostiene ni con alfileres. Los trabajadores deben tener sus convenios colectivos y un horario fijo como cualquier trabajador. Y si se le quiere dar un sueldo proporcional variable, una especie de compensación, pues que tenga su salario fijo y su compensación. Tal como estamos ahora no podemos implicar a los trabajadores en el devenir de la empresa.
-¿La creación de la cooperativa puede crear conflicto con los intermediarios?
-Todo crea conflicto. Lo que se pretende con este proyecto es que el pescador participe más en esa tarta que él no llega a ver. Desde el precio en lonja al de cualquier mesa hay un largo trecho y queremos que el pescador participe. Pero hay cabida para todos. Los minoristas y mayoristas tendrán que ponerse las pilas y ver cómo podrán intervenir, pero, desde luego, el sector productor quiere ir más allá.
-¿Podría beneficiar también al bolsillo del consumidor?
-Creo que sí porque se crearán economías de escala y la cooperativa podrá permitirse trabajar con otros márgenes. Creo que va a haber un efecto doble: el pescador va a recibir más de lo que recibe y al consumidor le costará menos. No podemos pretender que haya un pescador con unos costes de explotación fijos y que no sepa cuánto le pagarán por el pescado. Eso deriva en la destrucción de la flota.
-Precisamente, antes decía que habrá que desguazar el 16% de los cerqueros, en torno a 30. ¿Serán subvencionados?
-Ya me gustaría decir que la flota es toda la que tiene que ser pero hay una flota, unos recursos, unas limitaciones y un plan director. Creemos que hay que hacer esos desguaces y el sector lo sabe. Evidentemente, si hay desaparición definitiva de flota, será subvencionada. Y todas las medidas que se adopten en la cooperativa, y recogidas por el Fondo Europeo de la Pesca, de aquí a 2013 estarán cubiertas.
-Entonces, ¿la financiación para el proyecto saldrá del FEP?
-Claro que sí. Por eso estamos diciendo que tenemos hasta el 2013 para todo esto porque yo creo que no va a haber otra oportunidad para un instrumento de ayudas como el FEP. Creo que es la última ocasión que tenemos para hacer algo, para coger velocidad de crucero en el sector pesquero y marisquero.
-¿Y la flota está satisfecha con el desguace el 16% y no el 30% que propone Bruselas?
-Sí. Ese reglamento nació por la crisis del combustible y es una línea abierta con paradas temporales adicionales para desguazar la flota y dice que, como mínimo, tiene que ser un 30%. Lo que está claro es que desguazaremos el 30% o el 16%, lo que tengamos que desguazar y aconsejen los informes técnicos.
-Por tanto, ¿habrá sectores que recurran a las ayudas y otros que no?
-Por mucho que la CE quiera desguazar la flota gallega, se desguazará la que se tenga que desguazar. Estamos convencidos de que no nos sobra flota y desguazaremos la que haga falta para que la que quede sea rentable.
-¿Cómo surgió la idea de crear una cooperativa del cerco?
-Partimos del Plan Director del Cerco. Se analizó el sector con la participación de los pescadores, se sacó una fotografía de la situación de los más de 160 buques que hay en Galicia y se propusieron 26 soluciones. Entre ellas hay alguna drástica como que hay que desguazar en torno al 16% de la flota para adecuarla a los recursos a los que se dirige. Es una de las soluciones pero hay otras como la creación de la cooperativa. Nosotros queremos empezar por aquello que el sector palpe de manera inmediata y le afecte al bolsillo. Por ello la idea de constituir la cooperativa.
-¿Qué mejoras ofrecerá?
-Pretende abaratar costes, hacer compras de aparejos, de redes, de combustible... colegiadas porque son más baratas. Pero hay que respetar las reglas de juego, ser consecuentes, porque la cooperativa va a canalizar toda la producción de su flota y cuando no tenga producto igual lo tiene que comprar.
-Porque deberá suministrar pescado sea como sea.
-Sí, sea como sea. Si no lo tiene tendrá que comprarlo pero tiene que cumplir sus contratos con los horecas, exportadores, mayoristas, grandes superficies, etc. Digo cooperativa pero igual serían tres: una por Lugo hasta Camariñas, otra en la zona intermedia -Portosín, Ribeira y Cambados- y otra en la zona de Vigo, para coordinar mejor. El sector aplaude la medida unánimemente pero con recelo a lo que haga el vecino, a que lo engañe.
-¿Ayudaría a solucionar el problema de la pesca masiva de algunas especies por la existencia de muchos barcos en los mismos caladeros?
-Claro. Hay un recurso que cuando llega a lonja no se sabe a cuánto se pagará. Es bueno tener un precio de transferencia y saber lo que se ingresará para decidir si es mejor salir a faenar o quedarse en casa. La cooperativa dirá: esta semana todos cinco kilos y a la siguiente 5.000, y se tendrá un precio que todos conocerán. Qué más quisieran todos los pescadores que saber cuánto vale su producto una vez que lo desembarcan. Eso significaría que tienen su cuenta de explotación clara.
-¿El cerco es un segmento especial o la medida es extensible a otras flotas?
-Pensamos que puede ser extensible a otros segmentos. El caso del cerco es muy representativo pero no te oculto que estamos trabajando ya en un plan director del arrastre.
-¿Podría ir en la misma línea?
-Podría o no. A lo mejor no deriva en una cooperativa. Puede que el diagnóstico del plan del arrastre plantee otras opciones. Pero el del cerco llegó a esta conclusión y lo más importante es que nace de lo que el propio sector quiso, no es que se imponga nada. Metidos en materia, hay unas reglas de juego y si no se cumplen nos vamos todos para casa. Es así de claro.
-Es un problema, el de la desconfianza entre ellos, que los propios armadores señalan.
-Sí, son recelosos y dicen: "¿Y si el vecino me está engañando y vende por fuera de la cooperativa?" Ya se verá lo que se hace si es así. Se expulsará de la asociación o se tomarán otras medidas porque la cooperativa tendrá un reglamento, unas normas disciplinarias, etc. No vamos a imponer nada, ellos van a autoregularse. Estamos tratando de unirlos porque hasta la fecha han estado tirándose piedras contra su propio tejado.
-Los profesionales dicen que tiene que haber un mayor control para evitar riesgos. ¿La Xunta ayudará en este control?
-Nosotros ahí no podemos entrar pero las pesquerías están limitadas a unas cuotas y eso lo seguiremos controlando.
-¿Cuándo podría estar funcionando la cooperativa si todo sale bien?
-No me atrevo a decirlo. Fue un empeño de la conselleira empezar por aquí porque el plan del cerco planteaba iniciar por la formación empresarial. Pero como eso es muy bonito pero no redunda en el bolsillo, teníamos miedo de que se diluyese la euforia y vamos a ver si con la cooperativa empiezan a percibir en sus bolsillos que esto vale la pena. Luego ya los formaremos, porque tenemos los mejores pescadores del mundo pero son muy malos empresarios.
-Los sindicatos dicen que para que el proyecto salga adelante se debe negociar antes un convenio colectivo. ¿Está de acuerdo?
-Totalmente de acuerdo. Los tres sindicatos gallegos están representados en el plan del cerco y ven lo que hay. ¿Qué es lo que hay? Un régimen retributivo decimonónico. El salario a la parte no se sostiene ni con alfileres. Los trabajadores deben tener sus convenios colectivos y un horario fijo como cualquier trabajador. Y si se le quiere dar un sueldo proporcional variable, una especie de compensación, pues que tenga su salario fijo y su compensación. Tal como estamos ahora no podemos implicar a los trabajadores en el devenir de la empresa.
-¿La creación de la cooperativa puede crear conflicto con los intermediarios?
-Todo crea conflicto. Lo que se pretende con este proyecto es que el pescador participe más en esa tarta que él no llega a ver. Desde el precio en lonja al de cualquier mesa hay un largo trecho y queremos que el pescador participe. Pero hay cabida para todos. Los minoristas y mayoristas tendrán que ponerse las pilas y ver cómo podrán intervenir, pero, desde luego, el sector productor quiere ir más allá.
-¿Podría beneficiar también al bolsillo del consumidor?
-Creo que sí porque se crearán economías de escala y la cooperativa podrá permitirse trabajar con otros márgenes. Creo que va a haber un efecto doble: el pescador va a recibir más de lo que recibe y al consumidor le costará menos. No podemos pretender que haya un pescador con unos costes de explotación fijos y que no sepa cuánto le pagarán por el pescado. Eso deriva en la destrucción de la flota.
-Precisamente, antes decía que habrá que desguazar el 16% de los cerqueros, en torno a 30. ¿Serán subvencionados?
-Ya me gustaría decir que la flota es toda la que tiene que ser pero hay una flota, unos recursos, unas limitaciones y un plan director. Creemos que hay que hacer esos desguaces y el sector lo sabe. Evidentemente, si hay desaparición definitiva de flota, será subvencionada. Y todas las medidas que se adopten en la cooperativa, y recogidas por el Fondo Europeo de la Pesca, de aquí a 2013 estarán cubiertas.
-Entonces, ¿la financiación para el proyecto saldrá del FEP?
-Claro que sí. Por eso estamos diciendo que tenemos hasta el 2013 para todo esto porque yo creo que no va a haber otra oportunidad para un instrumento de ayudas como el FEP. Creo que es la última ocasión que tenemos para hacer algo, para coger velocidad de crucero en el sector pesquero y marisquero.
-¿Y la flota está satisfecha con el desguace el 16% y no el 30% que propone Bruselas?
-Sí. Ese reglamento nació por la crisis del combustible y es una línea abierta con paradas temporales adicionales para desguazar la flota y dice que, como mínimo, tiene que ser un 30%. Lo que está claro es que desguazaremos el 30% o el 16%, lo que tengamos que desguazar y aconsejen los informes técnicos.
-Por tanto, ¿habrá sectores que recurran a las ayudas y otros que no?
-Por mucho que la CE quiera desguazar la flota gallega, se desguazará la que se tenga que desguazar. Estamos convencidos de que no nos sobra flota y desguazaremos la que haga falta para que la que quede sea rentable.
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