Sólo 216 buques y percebeiros se acogen al seguro por mal tiempo
El número de adhesiones aumentó un 16%, desde los 186 contratos del año pasado, pero significa una parte mínima de los alrededor de 5.000 beneficiarios que recoge el servicio
Foto:Xosé Cheda
MANUEL BARRAL | A CORUÑA La cultura del seguro en el sector pesquero sigue sin cuajar. Este año sólo han decidido contratar la póliza por mal tiempo promovida por la Xunta 216 embarcaciones y percebeiros de Galicia. Según los datos facilitados por la Consellería de Pesca, la mayoría de las adhesiones a esta prima se corresponden con la flota de artes menores y con percebeiros, a pie y a flote. Por zonas, las que más suscripciones registran son A Guarda, Camariñas, Camelle, Baiona y Malpica.
Aunque los contratos de este año suponen un incremento del 16% respecto a 2007, en el que sólo solicitaron el seguro 186 embarcaciones y percebeiros, son una parte mínima en relación con el gran número de posibles beneficiarios que recoge la medida, alrededor de 5.000 entre embarcaciones de arrastre de litoral, cerco, artes menores y percebeiros a pie y a flote.
La iniciativa, pionera en Europa, pretende acabar con parte de los riesgos laborales existentes en la pesca al permitir que la flota se quede amarrada a puerto cuando las condiciones climatológicas no acompañan y cobrando una indemnización por no poder faenar.
La Consellería de Pesca modificó este año las condiciones del seguro para lograr una mayor aceptación en el sector pero parece que no han calado en los profesionales de la pesca. La póliza actual rebaja las jornadas de franquicia e incluye la fuerza del viento como variable para obtener las indemnizaciones por paralización como novedades respecto a la propuesta de 2007.
Los días de franquicia para la flota de cerco pasaron de cuatro a dos, los de artes menores y percebeiros a flote de seis a cuatro y las de los percebeiros a pie de cuatro a tres, mientras que se mantienen los dos días fijados para la flota de arrastre de litoral.
Además, la prima no se basa sólo en la altura de las olas, como ocurría el año pasado, sino que recoge el amarre como consecuencia del fuerte viento. Las embarcaciones de arrastre de litoral y cerco podrán acceder a las indemnizaciones los días en que la fuerza del viento supere los 60 kilómetros por hora. Para los de artes menores, incluidos los percebeiros a flote, asegura velocidades superiores a 50 kilómetros por hora mientras que en el caso de los percebeiros a pie debe sobrepasar los 55 kilómetros.
Precisamente, esta variable fue la principal reclamación que hicieron los profesionales del sector el año pasado y el cambio fue bien recibido por los sindicatos, que entienden que de esta forma se puede evitar que los buques de pesca salgan a faenar en los días que hay temporal y que, en algunas ocasiones, desencadenan en siniestros marítimos como los registrados en el último año en las costas gallegas y que han supuesto la pérdida de muchas vidas.
La conselleira de Pesca, Carmen Gallego, ya destacó en la presentación de la nueva versión del seguro que lo que se pretende es que los pescadores "no tengan la disculpa" de que dejan de percibir ingresos y evitar, de este modo, siniestros laborales, que en la pesca están "relacionados con la condiciones meteorológicas adversas".
Además de estas ventajas, la Xunta destaca que esta póliza, subvencionada en un 70% por el Ejecutivo gallego, permite al armador recuperar "en apenas unos días" la inversión realizada para acogerse a la cobertura del seguro. En la prima de mayor coste de la flota de artes menores, de 629,30 euros, Pesca cubre 440,51 y el propietario del buque 188,79 euros. Mientras, la indemnización diaria es de 160 euros, con lo que en sólo dos días en que se cobrase la indemnización ya se obtendrían 320 euros.
La situación es similar en el resto de los segmentos de flota, tanto en la proporción de la prima que abona la Xunta y la que paga el armador como en la compensación que recibe el titular del seguro en cada día que no pueda salir a faenar por la condiciones del clima.
El año pasado sólo 186 buques y percebeiros se acogieron al seguro del mal tiempo y la aseguradora Mapfre, que tiene adjudicado este servicio, hizo efectivas 154 indemnizaciones, lo que supuso el pago de un total de 27.270 euros.
El número de compensaciones puede aumentar este año pues en el último mes ya se registraron varios días en los que las condiciones meteorológicas para acceder al cobro del seguro se cumplieron.
La Consellería espera que en los próximos años se registre un aumento paulatino en las adhesiones al servicio para mejorar las condiciones de trabajo de los marineros y evitar también trágico sucesos. Precisamente, uno de los objetivos de la nueva Lei de Pesca consiste en introducir en el sector pesquero la cultura del seguro, y la póliza por mal tiempo es la primera propuesta para alcanzar ese propósito.
Los profesionales de la pesca reconocen que las condiciones recogidas por el seguro del mal tiempo este año mejoran "bastante" las del pasado ejercicio y aseguran que esperaban que el número de adhesiones a la póliza fuese mayor. Según el presidente de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, Evaristo Lareo, la causa de que haya tenido poca aceptación "puede ser la falta de cultura del seguro en el sector", algo que, considera, "va a llevar un tiempo".
Sin embargo, asegura que la medida supone un importante avance para los profesionales de la pesca "porque cuando hace muy mal tiempo puedes optar por quedarte en casa y sigues ganando algo igual, algo muy positivo cuando el sector se encuentra con tantos días de condiciones meteorológicas adversas como este mes". "Es el segundo año que está funcionando el seguro y con la casuística inicial era muy difícil que se dieran las condiciones necesarias para poder cobrar las indemnizaciones. Es un servicio nuevo y los pescadores van entrando muy poco a poco en estas iniciativas", aclara el presidente de los pósitos gallegos.
Mientras, representantes de la Asociación de Armadores de Artes Menores de Galicia (Asoar-Armega) aseguran que llegar a cobrar las indemnizaciones es muy difícil y que los armadores se lo piensan mucho antes de acogerse al seguro. "Además hay que tener en cuenta que estamos en un momento de crisis y que las dificultades por la bajada de precios son muy grandes", explica uno de los miembros de la directiva, José Luis Rodríguez.
El portavoz de la flota también señaló que el sector se pregunta si el seguro va a estar siempre subvencionado y si en unos años se pretende hacer que la póliza sea obligatoria.
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