Los mariscadores gallegos padecen la peor campaña que recuerdan
EL MARISQUEO EN NAVIDADES
La recesión ha sido menos dura con los furtivos, que empiezan a proliferar con el repunte del desempleo
La crisis tumba los precios en la lonjas y los productores ingresan en diciembre la mitad de lo que esperaban.
La recesión económica va sembrando de víctimas su trayectoria. Uno de los últimos sectores en comprobar la dureza de la coyuntura han sido los mariscadores gallegos, que han vivido la peor campaña de Navidad de al menos los últimos diez años, según confirman los patrones de las cofradías. Aunque las capturas no han sido particularmente escasas, los precios a los que han accedido los mariscadores en las lonjas han convertido a diciembre, tradicionalmente el período de mayores ingresos para el sector, en un mes cualquiera. Únicamente los días 23 y 24 se alcanzaron precios propios de esta época del año y, en cualquier caso, por debajo de los que se registraron en el mismo período del 2007. Muchos patrones calculan que los ingresos de los mariscadores se han quedado en la mitad de lo que facturaron en la campaña del 2007.
«Foi horroroso», expone la patrona de Vilanova de Arousa, Evangelina Lago, quien desgrana los precios a los que salieron las almejas, todos por debajo de la mitad del año pasado: «Eu xa vía vir que ía a ser un desastre. O que non entendo é como hai axudas para Citröen e outras empresas e para nós non». La queja se repite con mayor o menor intensidad por toda la costa gallega. La caída de la capacidad adquisitiva y la presencia de especies foráneas más baratas han puesto los precios del año pasado fuera del mercado y han dinamitado las expectativas económicas del sector.
El patrón de Corme, Manuel Cousillas, lamenta también la calidad del percebe recogido este año: «Temos que parar máis, porque non lle da tempo a recuperarse. Se un percebeiro podía sacar ata 4.000 euros neste mes, este ano non sacou máis de 1.000». Cousillas asegura que va a pedir un plan sectorial a la Xunta para evitar otra campaña como esta, pero más allá de la calidad del marisco, los patrones auguran tiempos peores para el 2009 si los precios siguen bajando.
La caída del mercado ha afectado menos a los mariscadores furtivos, que venden su mercancía a un precio sensiblemente inferior. Diciembre es también un mes significado para los mariscadores ilegales, cuyo número y actividad va en crecimiento a medida que las condiciones laborales van sembrando la estadística de parados, tal y como confirman algunos patrones. Los furtivos que trabajan con botellas de oxígeno han conseguido precios tan buenos como el año pasado, según han comentado los que accedieron a manifestarse de forma anónima para este periódico.
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