Los volanteros exigen que se frene la competencia desleal de los barcos franceses y lusos
Armadores del sector, reunidos en Cedeira, piden que se aumente el tamaño mínimo para capturar merluza
Critican que los extranjeros eludan el descanso semanal frente al caladero nacional.
FOTOS: XOSE CHEDA
Una treintena de armadores de volanteros gallegos, de Asturias y Cantabria que pescan merluza frente al Cantábrico Noroeste se reunieron ayer en Cedeira para consensuar sus demandas por la «problemática casi insostenible que se atraviesa». Además, otra veintena tiene previsto suscribir en los próximos días un escrito de conclusiones en el que, entre otros puntos, se denuncia la competencia desleal que ejercen pesqueros de otros países -Francia y Portugal, básicamente-, para la que piden freno. Para conseguirlo, elevarán un documento con sus demandas al Gobierno central, a los diferentes departamentos autonómicos de Pesca y al Parlamento Europeo.
La mencionada competencia desleal se produce, fundamentalmente, porque esos buques no están sujetos a las mismas condiciones que los españoles. Regidos por un reglamento comunitario, pueden utilizar más aparejo y no tienen que respetar el descanso de fin de semana. Así, «los lunes llegamos a la mar y nos tienen los sitios de pesca ocupados», denuncian, al tiempo que recuerdan que el sector nacional trabaja con la norma de respetar las zonas de captura de la merluza de una jornada para otra.
Reclaman, de este modo, que además de controlar las descargas de esos barcos franceses y lusos, el Gobierno se encargue de que «todas las embarcaciones comunitarias que faenen a la merluza frente al caladero nacional se adapten al mismo horario de trabajo» y a las mismas normas.
En la reunión también se puso sobre la mesa la necesidad de aumentar el tamaño mínimo autorizado para la captura de la especie con el fin de garantizar su continuidad. Recuerda el sector que, en el aspecto biológico, el tamaño de primera madurez de la especie para su reproducción se ha fijado «en 35 centímetros para los machos y 45-50 centímetros para las hembras». Por este motivo, consideran conveniente aumentar esa talla mínima de captura, por lo menos, hasta los 40 centímetros. Hoy está fijada en 27.
Afirman los armadores gallegos, asturianos y cántabros que esta medida es «mucho más efectiva para recuperar la población de merluza que cualquier restricción al tamaño o longitud de mallas y aparejos e, incluso, que paradas biológicas».
Parada biológica
Además de los problemas ya expuestos, los volanteros recuerdan que todavía no han cobrado por el amarre del 2007, cuando, aseguran, sí lo han hecho los barcos de arrastre. En la actualidad, está en vigor otro paro de tres meses -que debe realizarse entre agosto del 2008 y diciembre del 2009-. La mayoría del sector ya ha frenado sus capturas durante un mes, por lo que todavía quedan otros dos este año. Pero en lo que va de ejercicio «llevamos perdidos muchos días de mar por los temporales», por lo que piden que el paro que resta se reduzca a 30 días.
En el documento aprobado ayer se plasma también que se está observando que, para el arte denominado betas, el sector de artes menores «está pidiendo a la Administración el aumento de su altura hasta incluso siete metros», por lo que viene a resultar una volanta con malla muy pequeña que solo pesca merluza de escasas dimensiones. Recuerdan que la saturación del mercado con este tipo de producto «provoca una caída de precios y un grave problema de comercialización»
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