Tiene truco
ANTÓN LUACES No falta a la verdad, estricto sensu, la conselleira do Mar, Rosa Quintana, cuando afirma -como lo hizo el lunes en Vigo- que los tiempos de respuesta ante emergencias en la mar serán de 10 minutos por parte del helicóptero Pesca 1, cuando la aeronave cuente con la tripulación necesaria las 24 horas de cada día del año. Pero hay que matizar lo dicho: la conselleira se refería al tiempo que el helicóptero invierte en estar en vuelo -si todo sale como está previsto- una vez recibida la señal de alerta. Es decir: se produce la petición de ayuda de un barco y, teóricamente, el personal de la aeronave está dispuesto de inmediato para emprender el vuelo. Dando por supuesto, evidentemente, que pilotos, mecánico y rescatador tienen puesto el buzo (mono) de vuelo, arrancan el motor de la máquina a la primera y sacan el helicóptero del hangar en el que permanece en el aeropuerto vigués de Peinador. Diez minutos para esta maniobra, teniendo en cuenta que en un caso de emergencia, el personal del helicóptero se puede "saltar" algunos protocolos o comprobaciones de obligado cumplimiento antes de emprender el vuelo. No está mal.
Es aquí, de verdad, donde se inicia el tiempo de respuesta, que será mayor para quienes esperan en la mar. Y a partir de esos 10 minutos (ojalá se cumplan, y sé que el Pesca 1 ha logrado rebajar este tiempo a poco más de 6 minutos, pero en un ejercicio programado con antelación) empezamos a contar los que la aeronave invertirá en desplazarse al lugar de los hechos -naufragio, rescate, salvamento, etc.- a una velocidad de aproximadamente 140 nudos por hora. Los asesores de la conselleira han establecido en 25 minutos el desplazamiento a cualquier punto de la costa gallega y en 28,5 minutos a una posición situada a 40 millas de la base, después de recibir la orden de despegue.
¡Fantástico! La Consellería do Mar ha creado, en tres meses, un servicio propio de Supermán. Tiene truco. Porque a Supermán no le afectan los vientos en contra, la niebla, la noche, la lluvia, la mar a veces arbolada y hasta montañosa y, sobre todo, la distancia de la base: a 40 millas de esta, sea la de Vigo, la de A Coruña o la de Celeiro, sólo se encuentran los buques que están en la perpendicular de dichas bases. ¿Qué ocurre con un pesquero a 40 millas mar adentro frente a la costa de Fisterra, de Muxía, de Corrubedo, de Malpica? ¿Valen los tiempos de respuesta en 30 minutos desde que se da la orden de vuelo? ¿Nos olvidamos de las comprobaciones vía teléfono móvil no sea que se trate de una falsa alarma? ¿Tenemos ya en marcha la máquina para salir nada más producirse la llamada de socorro? ¿Comprobamos a bordo del helicóptero a dónde nos dirigimos o establecemos un plan de vuelo en la base, como es lógico pensar, antes de emprender el desplazamiento y que también cuenta en minutos?
Pongámonos en lo mejor y no seamos negativos: 10 minutos para salir y ¿15 minutos de vuelo hasta posicionarse en la vertical de un buque en peligro a 40 millas -o más- de A Costa da Morte?
Guardo, entre las muchas experiencias recogidas con el paso de los años, una vivida en la base hispano-norteamericana de Torrejón de Ardoz. Aviones de caza Phantom (si no recuerdo mal). Simulacro de alerta porque un avión desconocido (no identificado) entra por el Mediterráneo en territorio español y hay que interceptarlo. Los dos aviones Phantom, tripulados por muy jóvenes pero preparadísimos capitanes del Ejército del Aire -también lo están, sin duda, los comandantes de los helicópteros de salvamento gallegos- despegan y están en el aire en, más o menos, el mismo tiempo que se dice será el del Pesca 1, el Pesca 2 y el Helimer en sus bases de Vigo, Celeiro y A Coruña, respectivamente. Ah, el personal militar estaba perfectamente equipado y sólo precisó del "casco" de vuelo. Una gran pantalla de radar situada a los suficientes metros de profundidad como para no ser dañada en caso de bombardeo, me permitió seguir el vuelo de ambos aparatos. Tardaron poco más que en el despegue para situarse a escasa distancia de la provincia de Murcia, que fue donde se abortó la maniobra por identificación del intruso. Esos aviones triplican, como mínimo, la velocidad de nuestros helicópteros.
Lo dicho: tiene truco y se ha contratado a Supermán.
Pero vale si se cumple con lo previsto.
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