El Consello Galego de Pesca acepta el plan del sector para reformar la ley
Los mejilloneros reclaman a la Xunta que se valore la experiencia en la actividad a la hora de otorgar las concesiones de bateas
REDACCIÓN | A CORUÑA El Consello Galego de Pesca aprobó ayer la propuesta de dictamen elaborada por el grupo de trabajo designado para recoger las aportaciones del sector e incluirlas en la reforma de la Lei de Pesca, que la conselleira do Mar, Rosa Quintana, presentó en julio. Todos los asistentes al pleno dieron luz verde al dictamen, salvo UGT.
La Consellería informó de que el grupo de trabajo considera "positivo" que en el anteproyecto elaborado por Mar se incluya la industria de la transformación y comercialización como una "figura importante" dentro del complejo mar-industria de la comunidad.
También estimaron "correcta", según el departamento que dirige Quintana, la modificación de las medidas de la actual ley en protección y regeneración, aunque creen que en el nuevo articulado se debería destacar que en ningún caso se pretende promover áreas de exclusión para marginar a flotas que tradicionalmente pescasen en las zonas reguladas.
Además, el dictamen recoge como "mayoritariamente positivo" que se deje el desarrollo en una normativa especial a la figura de las cofradías de pescadores y aplaude la eliminación de los censos por modalidades, la licencia de pesca y la recuperación del permiso de explotación para la flota que faena en aguas de la comunidad. Asimismo, considera "fundamental" que la nueva ley haga referencia expresa a la necesidad de consultar al sector a través del Consello Galego de Pesca.
Entre las modificaciones del articulado propuestas figuran la necesidad de un plan de explotación para la recogida de algas o una reforma en las concesiones del sector mejillonero que prime el haber tenido otra licencia en el subsector o experiencia en actividades acuícolas.
De esta forma, los bateeiros logran que se acepte otra de sus reivindicaciones después de que la Xunta aceptase la posibilidad de poner a cero los contadores de la concesión de bateas. De esta forma, los mejilloneros gallegos tendrán, una vez que entre en vigor la nueva normativa, otros 30 años para explotar los polígonos de mejillón, bien de forma continuada bien mediante prórrogas, con tres periodos de 10 años.
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