Los titulados náuticos piden que se investigue el diseño de los pesqueros
Muñiz sostiene que el hecho de que el «Hermanos Landrove» diese la vuelta «es un tema muy serio»
Muñíz coincide con Barbeira en la importancia de la formación Autor de la imagen: | X. C. GIL
Los recientes naufragios alertan a los titulados náuticos de que algo puede estar ocurriendo con la estabilidad del los barcos. Por ello, piden que se investigue a fondo el diseño de los últimos pesqueros. Así lo asegura José Manuel Muñiz, presidente de la Asociación Española de Titulados Náutico Pesqueros (Aetinape), después de que la secretaria de la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos dependiente del Ministerio de Fomento, Sonia Barbeira, comentara que el pesquero cariñés Hermanos Landrove sufrió un problema de estabilidad.
El barco naufragó el pasado 9 de septiembre a quince millas al noroeste de Cedeira acabando con la vida del armador, que en aquel momento cubría las vacaciones del patrón. A la espera de la publicación del informe que prepara la comisión investigadora, su secretaria aseguró que la carga que presentaba el pesquero cariñés en el momento del accidente no cumplía con el libro de estabilidad, una especie de manual de pruebas del barco.
Uno de los miembros de la comisión investigadora es miembro de la Aetinape, una entidad fundada hace 27 años y que agrupa a más de 6.000 profesionales de todos los rincones de España. El presidente de la asociación desconoce el contenido del informe, pero asegura que «sería necesario investigar el diseño de los nuevos pesqueros, sobre todos los que siguen el modelo de los accidentados en los últimos años». Y es que, explica, «antes los barcos eran de madera, tenían más obra viva y, por tanto, estaban más asentados. Desde luego, no tenían el nivel actual de accidentes», explica. Hoy en día, «algunos tienen más tecnología, una arboladura más elevada y son más cómodos desde el punto de vista de la habitabilidad, pero disponen de menos obra viva; es curioso que los últimos accidentes sigan un prototipo de barco».
Si a esto se une, entre otras cosas, que «a veces se opta por no llevar los tanques llenos de combustible -entre otras cosas por la crisis económica-, el resultado puede ser que el barco se ponga con la quilla al sol». Lo que está claro, apunta es que «en el caso del Hermanos Landrove debieron influir varios aspectos. Que un barco dé la vuelta es un tema muy serio». Por todo ello, la Aetinape advierte a la Dirección General de la Marina Mercante que es «necesario un mayor control de la estabilidad de los pesqueros, merece la pena que los técnicos investiguen este asunto». Además, coincide con Barbeira en la necesidad de impartir cursos formativos a la tripulación. También en las reparaciones sin control a que se somete a algunos pesqueros . La asociación «ha denunciado este hecho, pues embarcaciones antiguas se someten a reformas sin inspección alguna».
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