El arrastre de litoral exige cambiar la gestión en aguas del Cantábrico Noroeste
Se opone a la reducción de días de pesca y pide que se elimine el plan de recuperación
MANUEL BARRAL | A CORUÑA Los armadores de arrastre de litoral de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco denunciaron ayer la "pasividad, desidia y desinterés" del Gobierno por defender los intereses de este segmento de flota y reclamaron cambios en la gestión de los caladeros del Cantábrico Noroeste. El sector no está de acuerdo con la reducción del 10% en los días de faena propuesta por Bruselas para 2010, que supondrá pasar de 180 días de pesca a sólo 158, y defienden que se ponga fin al plan de recuperación de la merluza y la cigala en aguas nacionales por considerar que las reservas de ambas especies "están recuperadas".
Los representantes de distintas organizaciones de las comunidades del Cantábrico se reunieron en A Coruña para consensuar propuestas alternativas al actual sistema del Ejecutivo comunitario y que el Gobierno pueda defenderlas antes del Consejo de Ministros de Pesca de la UE del próximo mes.
"Estamos dispuestos a proponer alternativas porque hasta ahora España no ha atendido nuestros requerimientos y no ha presentado a la CE otras opciones a pesar de que es un asunto que afecta a más de 100 buques y más de 1.000 empleos directos", explicó el secretario general de la asociación coruñesa PescaGalicia, Torcuato Teixeira.
Desde que Bruselas puso en marcha el plan de recuperación de la merluza y la cigala, la actividad de la flota española de arrastre de litoral ha pasado de 264 días en el año 2004 a los 180 del presente ejercicio y a los 158 que plantea el Ejecutivo comunitario para 2010.
Ante este importante descenso de las jornadas de trabajo, los armadores denuncian que "ninguna empresa puede ser rentable trabajando sólo la mitad del año". "El Gobierno no nos hace caso a pesar de que somos un segmento de flota que, sólo en A Coruña, facturó 16 millones de euros en 2008, más o menos lo mismo que este año hasta octubre. Es una flota muy importante en zonas como Muros, A Coruña, Celeiro y Muxía, y si la situación no cambia no nos quedará más remedio que amarrar a puerto", sentenció el secretario general de PescaGalicia.
Los representantes de la flota de arrastre de litoral aseguraron que la reducción de días de faena también afectará a los comercializadores porque "es inviable trabajar 158 días porque los minoristas y mayoristas no tendrán producto y perderán mercado respecto a empresas de terceros países".
Los armadores acusaron a la Administración central de no tener voluntad de salvar a la flota y que por eso no adoptó medidas para parar el documento presentado por la CE. "El plan de recuperación se puede mover, y hay que solicitarlo antes del Consejo de Ministros de diciembre porque sino el resultado siempre es el mismo: los recortes. Hay alternativas a la opción de recortar días. Con menos días igual se recupera el stock, pero perdemos flota", criticó Teixeira.
El sector ya reclamó en julio que se defendiesen medidas alternativas a la reducción de días y que se solicitase el fin del plan de recuperación, pero la ministra de Medio Marino, Elena Espinosa, rechazó estas demandas por considerar que el actual sistema permitirá garantizar la existencia de recursos "para toda la vida".
La responsable de Medio Marino considera que este sistema de gestión ha permitido que en cinco años esté "prácticamente" restablecida la biomasa de merluza y cigala en el caladero nacional, cuando la medida estaba previsto que se aplicase durante una década.
La flota de arrastre de litoral no entiende estas explicaciones y por ello reclamó que se realicen cambios para que el futuro de la actividad esté asegurado y no corra peligro como consecuencia de medidas "muy restrictivas". "En 2004 teníamos 264 días para pescar, los costes de explotación eran más bajos y los de venta más altos. Tal como está la situación es inviable, imposible de mantener", concluyó el secretario general de PescaGalicia.
Los armadores españoles no están solos en la reivindicación de que se ponga fin al plan de recuperación de la merluza y la cigala y aumenten los días de faena pues la flota lusa también se opone a las pretensiones del Ejecutivo comunitario.
En el Consejo Consultivo Regional (RAC) del Atlántico Sur del mes de julio, los empresarios de los dos países se mostraron decididos a unir sus fuerzas en caso de que sus respectivas administraciones no llevasen ante Bruselas sus demandas.
La flota gallega de arrastre de litoral está compuesta por un centenar de buques, de los que más de una veintena pertenecen al puerto de A Coruña.
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