Publicidad:
Terra
La Coctelera

Confraría de Pescadores de Cedeira. Toda a información sobre das actuacións desta confraría,o tempo, aperturas percebe, marisqueo, cursos, información en xeral etc..

30 Marzo 2010

De ida y vuelta

ANTÓN LUACES Tardará más o menos, pero difícilmente el emigrante/inmigrante gallego abandona definitivamente su tierra. Esto es: el gallego puede echar mano de la maleta en un momento determinado de su vida, pero la maleta siempre se guarda para el regreso.

Las de antes, de cartón, son fácilmente substituibles en la actualidad por las compactas y dotadas de ruedas. Estas duran más y pueden ser utilizadas en varios viajes de ida y vuelta hasta que, finalmente, la maleta se queda en lugar seguro -habitualmente en el sobrado- en la casa familiar, en Galicia. Estas maletas están de vuelta y las portan aquellos que, hace unos años, dejaron la mar para buscar en tierra aquello que la pesca no les daba: estabilidad basada en la economía de un salario fijo mensual, más propinas.

La situación ha cambiado y el uniforme de hostelería en Canarias o Baleares ha vuelto a ser la "ropa de aguas" en cualquiera de los puertos gallegos.

Sin embargo, muchos de los que regresan se encuentran ahora con que quien no disponga del certificado básico de marinero-pescador (lo que implica haber realizado cursos de supervivencia y lucha contra incendios) se queda en tierra, sin poder trabajar en la mar como pescador.

Son centenares los afectados por una norma de la Dirección General de la Marina Mercante que, tras sucesivas prórrogas, llega definitivamente a su plazo final con increíbles listas de espera de ciudadanos que, hace ya un año, habían solicitado la realización de ese cursillo de dos semanas que no saben si podrán hacer porque no hay plazas, a día de hoy, para todos y los centros que imparten los cursos, pocos.

La ida a la emigración o la inmigración, se la plantearon porque no ganaban lo suficiente en la mar. El regreso ha sido forzado por la caída en picado del turismo y la inactividad casi absoluta de la construcción. La vuelta a la realidad es muy dura y aquel que ha conseguido un trabajo como marinero se encuentra en la disyuntiva de desembarcarse para realizar el curso (si le conceden plaza) o seguir embarcado hasta el final, por si el verano permite la vuelta a las islas y aquí, efectivamente, echar el ancla por tiempo indefinido.

Lo tienen difícil: la mar existe y resiste -como la Galicia de Ferro- pero se ponen condiciones para servirse de ella. ¿Qué hacer, entonces, para no morir en el empeño? Nadie lo sabe y sólo se viene a la mente resistir, como la mar, a la espera de un certificado que les permita seguir pescando. Ver para creer: ellos, que han sido marineros toda la vida, no pueden pescar porque carecen de un certificado que les acredita como aptos para el ejercicio de la profesión.

Se acaban los recursos en tierra y los que da la mar están vedados para ellos. La mar ya no es la despensa de la casa, porque se precisa de una autorización para trabajar en ella. Es imprescindible sobrevivir y careces de conocimientos de supervivencia; no te puedes quemar por ti y los tuyos y te abrasan las llamas de un curso de lucha contra el fuego. "Ellos", los de "arriba", buscan seguridad para la vida humana en la mar y tú te mueres de hambre y contigo los tuyos porque no puedes pescar legalmente. Se resolvió la ida pero no tienes resuelta la vuelta. Piensas en convertirte en furtivo por un tiempo hasta lograr los certificados y se vienen encima quienes tienen la sartén por el mango y un empleo fijo.

Es la desigualdad, porque otros furtivos a tiempo parcial ostentan su condición de hosteleros para ampararse ante los uniformes de camareros en busca de trabajo o de inspectores que acechan a los que mariscan furtivamente en las playas y no de quienes venden el producto del furtivismo.

La mar existe y resiste, pero hay muchas familias que, a partir de julio, tendrán que ir al sobrado y aviar la compacta con ruedas y poner proa a Europa. Porque Canarias y Baleares ya no son lo que eran. Tampoco Europa, pero pasar hambre fuera de casa no es lo mismo. Te adaptas, aunque te mueras en el intento.

Link: www.laopinioncoruna.es

 

servido por confrariacedeira sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

contador de visitas
contador de visitas
relojes web gratis

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera