Asturias reclama al Ministerio un trato diferencial para la pesca de la merluza
El consejero Aurelio Martín ve «inaceptable» penalizar con límites de capturas
a la flota del pincho y plantea adelantar a este año un 10% de la cuota de 2011
Oviedo,
L.VALDÉS
Inaceptable. Así valora el Consejero de Medio Rural y Pesca, Aurelio Martín, la propuesta del Ministerio de Medio Ambiente de limitar las capturas de merluza a 100 kilos por barco y por semana, lo que supone el recorte de un 90 por ciento de la cuota que tenían asignada hasta el momento las embarcaciones. Martín considera que «esta medida hace inviable la pervivencia de más de la mitad de la flota asturiana, por ser ésta mayoritariamente artesanal, y que ha sido especialmente responsable en el desarrollo de una pesca sostenible en los últimos años». El Consejero adelanta que ya ha solicitado una reunión con responsables del Ministerio para tratar el asunto a lo largo de esta semana, para que se abra así «la posibilidad de la negociación y del diálogo».
El consejero Martín, acompañado por el Director General de Pesca, Marcelino Menéndez, repasó ayer las observaciones de la Dirección General de Pesca al proyecto, que se enviaron al Ministerio el pasado viernes, y que permitirán que la flota sea «viable, equitativa y razonable». Entre dichas medidas, propuestas por la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias y respaldadas por el Principado, destaca el incremento del descanso semanal en 24 horas, con la incorporación del viernes como día libre, y la eliminación de la pesca de merluza como especie objetivo durante un mes al año.
Además, se solicita la incorporación del 10 por ciento de la cuota correspondiente a 2011, el incremento del 15 por ciento de los totales admisibles de captura y cuotas para 2011 y extremar el control sobre las importaciones, descargas de embarcaciones comunitarias y puertos con descargas masivas de merluza. También se incluye la prohibición de la pesca deportiva de esta especie.
Martín solicita al Ministerio un «mayor equilibrio» frente a otras comunidades autónomas con flotas más industriales y con mayor capacidad de esquilme de la merluza. «Si hay que hacer una gestión de la merluza debería tenerse en cuenta quién ha tenido mayor responsabilidad en las causas que han derivado a que hoy haya que reducir los cupos y la flota artesanal asturiana ha sido especialmente responsable en desarrollar una pesca sostenible en los últimos años. Sin embargo, parece que se pretende castigar a los más responsables y beneficiar a otras artes menos respetuosas y que no mantienen el empleo local costero como los artesanales asturianos».
Martín achaca esta postura a «las presiones de la flota industrial» (como la gallega, que ha sido señalada por los pescadores pixuetos), si bien huyó de la crítica. «No busco confrontaciones territoriales sino una solución digna para los pescadores asturianos, un sector de gran importancia socio-económica para la región». El consejero lamenta «la falta de previsión y que no se estableciese el diálogo oportuno el año pasado con las flotas afectadas de las distintas comunidades autónomas». Y concluyó: «No nos oponemos a la regulación, pero debe hacerse de forma más equilibrada y justa, teniendo en cuenta las consecuencias económicas y que beneficie a los sectores más débiles».


