Encuentran en Portonovo otros 120 kilos de dinamita y mil detonadores para la pesca
Las declaraciones de los marineros detenidos permitieron localizar un auténtico arsenal oculto en garrafas en una finca.
El armador José Deza, que ayer ingresó en prisión, admitió que lleva 14 años usando dinamita Autor de la imagen: | MARTINA MISER
Los tédax, los agentes policiales especializados en la búsqueda y desactivación de explosivos, encontraron en la tarde de ayer un verdadero arsenal oculto en una finca de Portonovo (Sanxenxo), cerca del campo de la fiesta de Arra. Era donde se guardaba la dinamita que los marineros detenidos en la operación Abuelo almacenaban y luego distribuían para pescar de forma ilegal. El zulo se halló a raíz de las declaraciones que los detenidos hicieron en los juzgados, y cuando los agentes localizaron el lugar, no se podían creer lo que tenían ante sus ojos: más de cien kilos de dinamita -el último recuento fijó la cantidad en 120 kilos- y mil detonadores ocultos en garrafas, del mismo modo en que estaban los 27 kilos que se encontraron el martes. Previamente se hicieron registros en dos casetas de pescadores del puerto de Vigo, pero allí no se localizó más dinamita, aunque se cree que la hubo y que la retiraron antes de la llegada de los agentes.
Con semejante arsenal, no es extraño que el patrón mayor de Vigo, José Antonio Tizón, reconociese que la empleaba para la pesca de sardina. Y no solo eso. Aseguró además que la cuarta parte de la flota del cerco lo hacía. No fue el único que hizo declaraciones de ese tipo. José Deza Castro, el armador detenido esta semana en Portonovo y que también prestó declaración ayer ante el juez Juan Carlos Carballal, admitió que él llevaba 14 años faenando con explosivos.
Estas confesiones, unidas al arsenal hallado ayer en Portonovo y que se suma a los 27 kilos de explosivos, 400 detonadores y 100 metros de mecha que al inicio de la operación fueron localizados en un galpón de Montalvo, también en el municipio de Sanxenxo, hacen pensar que en Galicia hay un auténtico negocio ilegal de dinamita y una red que la distribuye entre las gentes del mar, que la emplean de forma habitual y que dista mucho de estar erradicada.
El distribuidor
A falta de que avance la investigación y se confirme con exactitud el papel que cada uno de los detenidos tenía en la red, todo parece indicar que la persona que almacenaba y distribuía la dinamita entre los marineros de distintos puertos gallegos era José Deza Castro, un armador de 66 años que fue detenido el martes en Portonovo. Deza Castro declaró en la tarde de ayer en los juzgados de Cambados y, curiosamente, fue el único de los nueve detenidos en la operación que no ocultó su rostro a los fotógrafos. Su testimonio, junto con los de otros imputados, permitió ayer localizar el nuevo zulo de dinamita. Se cree que fue Manuel Soto, otro de los arrestados en Portonovo que ayer quedó en libertad con cargos, el que llevó a los agentes al lugar en el que estaban almacenados los explosivos, en una finca de su propiedad y semienterrados y ocultos en las garrafas.? El juez Carballal había decretado el ingreso en prisión de José Deza Castro con una fianza de 90.000 euros, pero el hallazgo a última hora de los 120 kilos de explosivos obligará a variar los cargos en su contra. Ante la contundencia de las pruebas, que parecen imputarle en un grave delito de tráfico de explosivos y contra el medio ambiente, el lunes deberá comparecer de nuevo en los juzgados, posiblemente para que se decrete su ingreso en prisión sin fianza. También entraron en A Lama el patrón mayor de Vigo y J.?S.?C., un marinero de ese pósito de 34 años.
- La operación se salda por ahora con cuatro arrestados en prisión y otros tantos libres, pero con cargos
- Los cerqueros vigueses se autoimponen la ley del silencio
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