Publicidad:
Terra
La Coctelera

Confraría de Pescadores de Cedeira. Toda a información sobre das actuacións desta confraría,o tempo, aperturas percebe, marisqueo, cursos, información en xeral etc..

6 Septiembre 2010

Se van las golondrinas

ANTÓN LUACES Van allá más de 200 años desde que el poeta cantara aquello tan conocido de "Volverán las oscuras golondrinas / en tu balcón sus nidos a colgar". Lo que no sabía Gustavo Adolfo Bécquer -¡Ay, viejo Bachillerato!- es que las golondrinas, como la gente de mar, "...aquellas que el vuelo refrenaban / tu hermosura y mi dicha al contemplar / aquellas que aprendieron nuestros nombres... / esas... ¡no volverán!".

Perdonen la licencia del viejo para el que "la luna en el mar riela / en la lona gime el viento / y alza en blando movimiento / olas de plata y azul" (Canción del pirata, de José de Espronceda), pero vienen ambos poemas a poner la guinda a un año, este de 2010, declarado por la Organización Marítima Internacional (OMI) Año de la gente de mar con el afán de hacer que las nuevas golondrinas -generaciones de relevo en la mar- sientan en sus venas el efecto del roción y que a sus oídos lleguen los sonidos de los gualdrapazos de las velas que ya no "velean" mas que en la Historia.

Los rociones de las olas se mantienen; las velas, se utilizan casi exclusivamente en la navegación deportiva o de recreo -aunque en algunos países pervivan por incapacidad económica para la adquisición de un motor-; pero aquel "¡Hazte a la mar!" que la OMI juntamente con la OIT lanzó al mundo en 2008 como banderín de enganche no ha dado resultado y los balcones de Bécquer permanecen vacíos, ausentes las golondrinas y el oficio de marino, que es "difícil y exigente", según Efthimios E. Mitropoulos, secretario general de la OMI, ya no emborracha los sentidos de nadie y los pocos que cursan estudios superiores de Náutica lo hacen para trabajar en tierra.

¿Se acaba la navegación profesional? ¿Desaparecen, como las golondrinas, nuestros marinos y marineros? ¿La globalidad arrumba a la gente de mar como un día se hizo con el oficial radioelectrónico de la Marina Mercante? ¿Qué es lo que colapsa la carrera o el oficio de marear, cuando cientos de millones de personas de todo el mundo dependen tan directamente de un tráfico marítimo que sólo ejercen profesionales de la mar? ¿Qué ha hecho que la sociedad siga viendo en el hombre de la mar un desecho, alguien que no ha sido capaz de conseguir algo mejor que vivir sobre las olas, alejado de su familia y permanentemente malhumorado a bordo? ¿Por qué esa misma sociedad no se pregunta, como reclama el secretario general de OMI, "quién trajo el cereal con el que el panadero del barrio hizo ese pan; quién trajo, desde muy lejos, el combustible que calienta nuestros hogares o se transforma en la energía de la que tanto dependemos hoy en día".

De espaldas a la mar. Así vive la sociedad en general y, de modo muy especial, la gallega, que tanto debe a esa inmensidad que aparece diariamente ante los ojos de centenares de miles de ciudadanos que la ignoran, salvo en momentos duros de naufragio, de muertes y desapariciones, de accidentes contaminantes.

"Con el Año de la Gente de Mar -ha escrito Mitropoulos- que estamos celebrando en 2010, nuestra intención ha sido no sólo recordar las condiciones excepcionales en las que la gente de mar pasa su vida laboral, mientras presta servicios indispensables, sino también hacer una contribución tangible y beneficiosa".

Y enumera el secretario general de la OMI algunos logros en este año: enmiendas al Convenio internacional sobre normas de formación, titulación y guardia para la gente de mar (Convenio de Formación) y su correspondiente código, que entrará en vigor el 1 de enero de 2012; nuevas disposiciones sobre la aptitud para el servicio y las horas de descanso...

¿Y...? ¿Qué logran las enmiendas y disposiciones, si aquí todo el mundo se las pasa por el doble forro del buque? ¿Quién apoya a nuestros marinos, a nuestros marineros, quién ha sentido algo especial en este Año de la Gente de Mar en el que se sigue muriendo sin más reconocimiento a esa muerte que la foto del duelo oficial, en el que la sensibilización del público en relación con los servicios indispensables que presta la gente de mar a la sociedad en su conjunto es nula?

Si las golondrinas no anidan bajo el balcón, se las echa en falta; que se desguazan buques de todo tipo, que los trabajadores a bordo permanezcan 15 horas a pie de obra y vivan las 24 horas de cada día durante dos o tres meses en el mismo habitáculo... eso, poeta, no importa a nadie. Sólo a quien lo padece y que no es otra que esa gente de mar a la que la OMI dedica un año que también va camino del despiece.

Link: www.laopinioncoruna.es

 

servido por confrariacedeira sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

contador de visitas
contador de visitas
relojes web gratis

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera