Los ocho marineros indonesios del ´José Almuiña´ no estaban dados de alta en la Seguridad Social
Siete de los tripulantes extranjeros carecían de formación como marineros pescadores . El octavo y uno de los tres españoles desempeñaron funciones a bordo para las que no estaban cualificados
Uno de los supervivientes del naufragio del ´José Almuiña´, a su llegada al aeropuerto de Vigo. / josé lores
MANUEL BARRAL | A CORUÑA La investigación del naufragio del pesquero gallego José Almuiña el 6 de noviembre de 2008 a unas 1.000 millas al este de Bermudas -en el que desaparecieron cuatro marineros y otros siete fueron rescatados, entre ellos los tres gallegos que iban a bordo- revela que el buque cometió varias irregularidades, en relación con la tripulación, desde su salida de Vigo el 22 de mayo de 2008 hasta su hundimiento el 6 de noviembre del mismo año. Una de las anomalías afecta a los ocho marineros indonesios que estaban a bordo del palangrero el día de su naufragio: ninguno de ellos estaba dado de alta en la Seguridad Social, según el informe de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim).
Los expertos también cuestionan la capacitación de parte de la tripulación para desempeñar las funciones que durante ese periodo le fueron encomendadas. Uno de los indonesios ejerció durante unos días -entre ellos el del accidente- de segundo mecánico del buque pese a que su título, expedido por las autoridades indonesias, no estaba reconocido por la Administración española. Mientras, los otros siete indonesios -seis marineros y el cocinero- carecían de documentos que acreditasen su formación como marineros pescadores. Además, uno de los tripulantes españoles realizaba las funciones de segundo patrón en el momento del accidente pese a que no disponía de la correspondiente titulación.
Desde su salida de Vigo hasta su naufragio, el buque propiedad de la armadora Pesquera do Tecla SL -con sede en A Guarda- realizó varios cambios en la tripulación durante sus escalas en distintos puertos portugueses, hasta el punto de que de los seis marineros iniciales sólo dos seguían en el barco cuando se produjo el siniestro.
El José Almuiña se despachó el 22 de mayo en Vigo para la pesca de litoral con la tripulación mínima exigida por ley, seis marineros: el patrón al mando, el segundo patrón, el primer mecánico, un segundo mecánico, el contramaestre y un marinero. Sin embargo, según la libreta marítima del barco, el mismo día que zarpó del puerto vigués, el primer mecánico desembarcó en Portugal, con lo que el pesquero incumplió la normativa sobre tripulación mínima y no comunicó la incidencia, como está estipulado, a la capitanía marítima correspondiente.
El hecho de que el barco no estuviera autorizado a tener la cámara de máquinas sin dotación permanente lleva a los investigadores a pensar que seis de los indonesios, que iban a bordo del pesquero el día del naufragio y que embarcaron el 2 de febrero de 2008 en Cabo Verde, estaban entre la tripulación a su salida de Vigo pero este hecho se ocultó a las autoridades y no aparecían como enrolados. Los investigadores defienden la hipótesis de que tras la salida del primer mecánico el segundo tuvo que asumir su puesto y el de éste lo ocupó uno de los seis indonesios, el mismo que en el momento del accidente desempeñaba esas funciones.
Además, el 16 de junio de 2008 desembarcó en Horta, en las islas Azores, el segundo patrón, con lo que, supuestamente, el barco saldría al mar sólo con cuatro tripulantes a bordo.
La siguiente parada del José Almuiña se produjo en Peniche (Portugal) el 7 de septiembre, donde embarcó un marinero español para ocupar el puesto de segundo patrón. En ese momento el buque tenía, oficialmente, cinco tripulantes, y estuvo faenando 13 días en esas condiciones.
El 20 de septiembre el palangrero amarró otra vez en Horta, donde embarcaron dos marineros indonesios, uno de ellos el cocinero. Cuatro días después desembarcó un marinero español, quedando así el buque con la tripulación mínima de seis efectivos.
Un mes después -el 30 de octubre, también en Horta- desembarcan el segundo patrón y el segundo mecánico, embarca un nuevo primer mecánico y aparecen como enrolados los seis indonesios que la Ciaim considera que estuvieron embarcados todo el tiempo de forma irregular.
A partir de entonces, y hasta el naufragio, ocuparon los puestos de segundo patrón y segundo mecánico, de forma ya oficial, profesionales sin la titulación necesaria para desempeñar esas funciones.
Estas anomalías llevan a los expertos a denunciar en su informe "contradicciones en las fechas de algunos de los documentos aportados" al tiempo que aclaran que en el momento del naufragio el buque se encontraba faenando en una zona distinta a la que tenía asignada en su despacho: el Caladero Nacional. El pesquero tampoco figuraba en la base de datos del Sistema Mundial de Socorro, que facilita las labores de rescate en caso de emergencia.
El palangrero José Almuiña, con base en Vigo pero armadora de A Guarda, fue construido por Astilleros Neptuno, en Valencia, en 1967 y entregado a su primer armador, de Pontevedra, en marzo de 1968. Desde entonces el pesquero sufrió cuatro reformas, tres de ellas solicitadas a la Dirección General de la Marina Mercante y una cuarta que no. Esta última, sin embargo, no tuvo relevancia en el siniestro del barco.
El nombre inicial de la embarcación fue Nuevo Milagros, que en 1978 pasó a manos de un armador de Baiona y se lo cambió por el de José Almuiña. Las primeras modificaciones, autorizadas, se produjeron en 1990 y supusieron la renovación del puente de gobierno -con iguales características y dimensiones-, la eliminación del palo de popa y la sustitución del palo de proa por otro de menor peso.
La siguiente reforma, con permiso, se realizó en noviembre de 2005 para cerrar el hueco de pesca con mamparos longitudinales y transversales estancos, construir túneles de congelación a popa del parque de pesca, prolongar el puente y las cubiertas principal y superior, hacer nuevos camarotes y dividir la bodega para cebo congelado y pescado fresco.
Ya con Pesquera do Tecla como propietaria, y con autorización, se inició la tercera obra, en enero de 2006. Se cambió el palangre tradicional por uno de sistema americano, se mejoraron equipos y acondicionamientos y se instaló una quilla maciza.
Las últimas actuaciones sobre el barco, sin conocimiento de Marina Mercante, se produjeron entre marzo de 2006 y enero de 2008. Las obras consistieron en construir dos casetas en el interior de la toldilla, en babor, y se cambió la posición del conducto de aireación de la cámara de máquinas.
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