Los armadores dicen que el recorte de los topes de lirio dejará sin empleo a 3.000 personas solo en Ribeira
RIBEIRA
Según los empresarios, si no se altera el total admisible de capturas (TAC), unas 3.000 personas se quedarán sin empleo, pues esta actividad genera unos 400 puestos de trabajo directos y unos 3.000 indirectos solo en Ribeira.
La ciudad de Ribeira comienza a movilizarse. Y es que la reducción en un 93% del tope de captura de la bacaladilla en el Cantábrico Noroeste puede dejar tocada la economía de la capital barbanzana, uno de las más potentes en la comercialización de este recurso. Ayer, representantes de los armadores mantuvieron una reunión con los portavoces de los partidos políticos con representación municipal para exponerle su situación. Y el panorama no puede ser peor. Según los empresarios, si no se altera el total admisible de capturas (TAC), unas 3.000 personas se quedarán sin empleo, pues esta actividad genera unos 400 puestos de trabajo directos y unos 3.000 indirectos solo en Ribeira.
El alcalde, José Luis Torres Colomer, fue muy duro con los responsables de pesca de la UE que tomaron la decisión. «Parece que hai intereses escuros para que desapareza a flota do noso país», subrayó.
Facturación
Para el dirigente ribeirense, resulta inaceptable que los barcos gallegos no puedan pescar bacaladilla en el Cantábrico Noroeste. «Os barcos que teñen base en Ribeira descargaron nos últimos dez anos 74.700 toneladas de lirio, o que representa o 28% do volume total e a facturación foi nese mesmo período de 65 millóns de euros. Con esta decisión, non só se condena aos pescadores, senón aos transportistas, estibadores, almacenistas, comerciantes e provedores».
Torres Colomer dijo que es inaudito que haya barcos y marineros dispuestos a trabajar, pesca en abundancia y, sin embargo, la UE no permita seguir faenando.
Las críticas del alcalde también se extienden al Gobierno español, al que acusa de tolerar, de forma sumisa, que Bruselas elimine las paradas subvencionadas, no incremente las cuotas de la merluza en el Gran Sol y que no se exima a España del plan de recuperación.
Torres comentó que España tenía asignada en el 2009 una cuota de 20.637 toneladas en la zona donde faenan los 40 buques ribeirenses y en el 2010 bajó hasta las 13.000 toneladas, mientras que para este ejercicio quedan poco más de 800.
Los asistentes a la reunión acordaron mostrar su apoyo incondicional a la flota del arrastre, así como solicitar ante el Ministerio de Medio Marino una excepción aplicable a las zonas del Cantábrico Noroeste y renegociar al alza el TAC de bacaladilla. Por último, reclaman un estudio sobre la situación de los recursos pesqueros del norte, a través del Instituto Español de Oceanografía (IEO).
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