Dudas sobre la fiabilidad del gps
ANTÓN LUACES Los barcos que desarrollan su actividad en la pesca de bajura y, de modo significativo, los de la navegación deportiva, tienen en el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) una extraordinaria fiabilidad. Hasta tal punto es así que los medios tradicionales de ayuda a la navegación se han ido arrumbando y, para las nuevas generaciones de marinos o navegantes, el GPS es una tabla de salvación.
Sin embargo, esa confianza ilimitada debe medirse muy mucho porque, si bien el GPS permite fijar la posición de cualquier objeto, persona, vehículo o, en este caso, buque, la precisión del dato no responde siempre a la realidad de los hechos. Unos metros de diferencia entre la marcación del GPS y las circunstancias de la navegación pueden dar al traste con cualquier previsión que la persona al mando de la embarcación haya efectuado y provocar un accidente o incidente marítimo.
El capitán de la Marina Mercante, el vasco Eduardo Cruz Iturzaeta, con muchos años de navegación en su libreta y su espalda, advierte en un trabajo publicado en la revista "Recalada" sobre la influencia que en el GPS tienen las señales radioeléctricas ajenas captadas por la antena del propio GPS. Estas señales perturban las que los satélites emiten y, en consecuencia, producen interferencias en la terminal del GPS provocando información falsa.
El Sistema de Posicionamiento Global (GPS) se basa en las emisiones generadas por una red de 24 satélites que orbitan el globo terrestre. Estas emisiones son de escasa potencia eléctrica debido a que la energía de que disponen los satélites es la que captan estos a través de sus paneles solares.
Recuerda Cruz Iturzaeta que el satélite, además de no disponer de una planta productora que genere la alta potencia necesaria para la emisión de una señal muy potente, sus emisiones han de "viajar" unos 20.000 kilómetros y atravesar la atmósfera, cuestión esta que atenúa esa potencia en mayor o menor grado. Esta reducción de potencia de las emisiones GPS permite que la señal en antena "pueda verse fácilmente interferida por emisiones radioeléctricas producidas por emisores próximos, que no hace falta que sean de una potencia muy alta".
Así se han podido documentar interferencias en el GPS procedentes de emisiones próximas de televisión y de algunos tipos de equipos de radar "que han hecho que el receptor GPS ofrezca información errónea o falsa, cosa esta de seria gravedad".
Tan es así que la Organización Marítima Internacional (OMI) ha advertido de posibles problemas en el funcionamiento del GPS en las proximidades de ciertos buques de guerra.
Si esto se produce en lo que atañe a interferencias no intencionadas, hay que decir que las registradas en los GPS, provocadas intencionadamente por grupos de delincuentes, terroristas o piratas, pueden originar muy serios problemas con sus interferencias a los GPS mostrando información falsa para, por ejemplo, provocar accidentes.
Aunque se realizan pruebas que permitan corregir las deficiencias señaladas, lo cierto es que no existe un criterio único al respecto. Sí existe, sin embargo, la convicción de que los diseños de las alarmas y avisos "que aparecen en las pantallas de los GPS deben perfeccionarse mucho". Por ejemplo, diseñando sistemas que detecten los niveles más bajos de interferencia y llamen la atención del usuario "mediante todo lujo de gráficos y sonidos", de forma que sea prácticamente imposible ignorarlos y se evite la necesidad de acceder al manual de mantenimiento y localizar la página en la que se han codificado los fallos y poder interpretarlos.
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