Mar elimina este año la campaña estival de la centolla por sus malos resultados
La Xunta fijó en 2011 una campaña de verano para incentivar las ventas, promocionar la especie y combatir la pesca ilegal. El crustáceo no alcanzó el rendimiento esperado en calidad y precio
Subasta de centolla en una lonja gallega. / iñaki abella
MANUEL MÉNDEZ | A CORUÑA La campaña veraniega de pesca de la centolla desaparece. Esta modificación, unida a la redefinición del calendario de actividad y la reducción de los topes de captura, es una de las principales novedades del Plan Xeral de Explotación Marisqueira, el documento de cabecera para los pescadores y mariscadores gallegos, publicado ayer en el Diario Oficial de Galicia. Con este reglamento, la Xunta regula las condiciones y prácticas permitidas para la pesca y el marisqueo en aguas de la comunidad autónoma, como los topes de captura, las zonas de extracción y las épocas de veda.
De cara a este año, la Consellería do Mar y el sector decidieron acabar con las probaturas en la pesca de centolla y eliminar la actividad durante los meses de verano. En 2011, con el propósito de promocionar este producto entre los turistas, fomentar su consumo y poner freno a la pesca ilegal, que se intensifica en verano, modificaron el tradicional calendario de veda para permitir que la centolla se pescara del 2 de enero al 31 de marzo, del 1 de junio al 31 de agosto y del 6 de noviembre al 31 de diciembre.
Para 2012, sin embargo, desaparecen las fechas estivales, fijándose como periodos de captura del crustáceo los que van del 1 de enero al 1 de junio y del 4 de noviembre al 31 de diciembre, en las provincias de A Coruña y Pontevedra. El motivo de la vuelta al sistema anterior es que en verano la centolla no ofreció el rendimiento que se esperaba en cuanto a calidad y precio.
El objetivo de los cambios es reforzar la protección del crustáceo en épocas de desove y regular las capturas para que se produzcan en épocas con mejores cotizaciones, por lo que la Consellería do Mar también reduce los topes de captura permitidos.
Para los meses de enero, noviembre y diciembre de este año se establece un tope de 35 kilos de centolla por embarcación y día de faena, a lo que se añaden 35 kilos más por cada tripulante enrolado a bordo.
Otras especies
Mientras, los periodos de actividad en el resto de los principales crustáceos de interés para la flota son los siguientes: en la nécora hasta el 5 de enero y del 1 de julio al 31 de diciembre, en el bogavante y la langosta hasta el 30 de marzo y del 2 de julio al 28 de septiembre y para el santiaguiño del 1 de octubre al 31 de diciembre. El conguito y el patulate están autorizados hasta el 30 de marzo y del 2 de julio al 31 de diciembre. El buey, por su parte, se podrá capturar hasta el 29 de junio y en el mes de diciembre.
En lo que se refiere a los topes fijados para el marisqueo a flote, la Xunta establece de forma global unos topes genéricos de 50 kilos de zamburiña y volandeira por cada tripulante enrolado a bordo y día de faena. A ellos se suman 20 kilos de berberecho, tres de almeja fina, cinco de babosa y 15 de rubia. Multiplicando cada una de esas cifras por tres se obtiene el total de kilos permitidos por cada embarcación y jornada de trabajo. La relación se completa con cinco kilos de almeja dorada, 25 de relojito, 8 de escupiña grabada, 20 de coquina y 250 unidades de ostra, siempre por cada tripulante a bordo.
En cuanto al marisqueo a pie, los topes son de tres kilos de almeja fina por cada mariscador y día de trabajo, cinco kilos de babosa, cinco de japonesa o japónica, tres de coquina y 15 de "otros moluscos".
Los planes de explotación marisquera también regulan la extracción del percebe al incluir una treintena de propuestas de cofradías de pescadores que fueron aceptadas por la Xunta y con diferentes periodos de actividad.
El Plan Xeral de Explotación Marisqueira 2012, diseñado por la Consellería do Mar, establece una veda de dos meses en la captura de pulpo, frente a las poco más de cinco semanas fijadas el año pasado, con el objetivo de facilitar una mejor recuperación de la especie. "Hubo ciertas discrepancias para seleccionar el periodo de paro más adecuado, pero al final se impuso la cordura y por mayoría decidimos incrementar los días de inactividad, con el fin de proteger a los juveniles y favorecer el desove", explicó ayer el presidente de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, Benito González Sineiro.
"Desde el 1 de mayo al 1 de julio queda prohibida la captura de pulpo, por lo que las embarcaciones dedicadas a la explotación de este cefalópodo deberán retirar las nasas del agua y llevarlas a puerto", indica el reglamento publicado ayer por el departamento que dirige Rosa Quintana. Una prohibición extensiva a la pesca de recreo.
Mientras, se mantiene la talla establecida para la captura de este recurso, por lo que no se podrán pescar ejemplares de menos de un kilo de peso.
Cupos de captura
En cuanto a las cuotas máximas de captura y desembarco, entre el 2 de julio y el 31 de octubre quedan establecidas en 30 kilos de pulpo por embarcación y día, más 30 kilos diarios por cada tripulante enrolado a bordo, hasta un máximo de 210 kilos diarios. Mientras, en la fase de campaña que va de principios de año al 30 de abril, los topes permitidos son de 50 kilos de cefalópodo por embarcación y jornada de faena, con posibilidad de incrementar las capturas en 50 kilos diarios por cada tripulante enrolado a bordo, hasta un máximo de 350 kilos.
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